Interés Humano

Nobel de Medicina para dos estadounidenses por receptores de temperatura y tacto

Con este Nobel de Medicina número 112 son ya 224 los científicos en haber recibido el premio

Members of the Nobel Committee for Physiology or Medicine sit in front of a screen displaying the winners of the 2021 Nobel Prize in Physiology or Medicine and their research field, during a press conference at the Karolinska Institute in Stockholm, Sweden, on October 4, 2021. - US scientists David Julius (on the screen, L) and Ardem Patapoutian (on the screen, R) won the Nobel Medicine Prize for discoveries on receptors for temperature and touch. (Photo by Jonathan NACKSTRAND / AFP)
Members of the Nobel Committee for Physiology or Medicine sit in front of a screen displaying the winners of the 2021 Nobel Prize in Physiology or Medicine and their research field, during a press conference at the Karolinska Institute in Stockholm, Sweden, on October 4, 2021. - US scientists David Julius (on the screen, L) and Ardem Patapoutian (on the screen, R) won the Nobel Medicine Prize for discoveries on receptors for temperature and touch. (Photo by Jonathan NACKSTRAND / AFP) JONATHAN NACKSTRAND

Estocolmo. El Premio Nobel de Medicina recayó este lunes en el estadounidense David Julius y el estadounidense de origen libanés y armenio Ardem Patapoutian por sus descubrimientos sobre la forma en la que el sistema nervioso transmite la temperatura y el tacto. Sus “descubrimientos revolucionarios” nos han “permitido comprender cómo el calor, el frío y la fuerza mecánica pueden desencadenar impulsos nerviosos que nos permiten percibir y adaptarnos al mundo”, informó el jurado del Nobel en Estocolmo.

David Julius, de 65 años, profesor de la universidad de California, usó capsaicina (o capsicina), un compuesto activo de los pimientos picantes que causa una sensación de ardor, para identificar un sensor en las terminaciones nerviosas de la piel que responde al calor. Ardem Patapoutian, profesor de Scripps Research en California nacido en 1967 en Beirut, utilizó células sensibles a la presión para descubrir un nuevo tipo de sensores que responden a estímulos mecánicos en la piel y los órganos internos.

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