Talibanes dicen que negociaciones en Oslo cambiarán ‘atmósfera bélica’
Delegación talibana tiene previsto reunirse con las autoridades noruegas y con representantes de otros países aliados, como Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Alemania, Italia y la Unión Europea.
In this picture taken on November 15, 2021, Taliban provincial culture chief Mullah Habibullah Mujahid (R) stands with Taliban members next to a section of a wall of a former US military base with the names of US soldiers in Ghazni. - In the governor's compound of Afghanistan's Ghazni province, a new historical exhibit is unveiled before a rapt audience of Taliban fighters -- sections of blast walls from a former US military base. (Photo by Hector RETAMAL / AFP) / To go with 'Afghanistan-US-taliban-history' by Elise Blanchard HECTOR RETAMAL
Según imágenes del diario Verdens Gang (VG), un avión fletado por el gobierno noruego aterrizó por la tarde en el aeropuerto internacional de la capital del país escandinavo con quince representantes del gobierno afgano. Aunque hasta ahora ningún país ha reconocido al gobierno talibán, el domingo se iniciarán en Oslo, Noruega, conversaciones entre los nuevos dirigentes de Afganistán y diplomáticos occidentales.
“El Emirato Islámico (nombre dado por los talibanes a su régimen) ha dado pasos para satisfacer las demandas del mundo occidental y esperamos reforzar las relaciones diplomáticas con todos los países”, declaró el principal vocero de los talibanes, Zabihullah Mujahid.
Los talibanes, en el poder desde agosto tras su rápida conquista del país, quieren “cambiar la atmósfera bélica (...) por una situación pacífica”, añadió. La delegación talibana tiene previsto reunirse con las autoridades noruegas y con representantes de otros países aliados, como Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Alemania, Italia y la Unión Europea.
Las conversaciones, que se prolongarán hasta el martes, “no constituyen una legitimación o reconocimiento de los talibanes”, insistió el viernes la ministra noruega de Relaciones Exteriores, Anniken Huitfeldt. “Pero tenemos que hablar con las autoridades que dirigen de facto el país. No podemos dejar que la situación política conduzca a un desastre humanitario aún mayor”, dijo.
El jefe de cultura provincial talibán, el mulá Habibullah Mujahid (der.), se encuentra con miembros talibanes junto a una sección de un muro de una antigua base militar estadounidense con los nombres de soldados estadounidenses en Ghazni. (HECTOR RETAMAL/AFP)
Desde agosto, la ayuda internacional se detuvo repentinamente y Estados Unidos también congeló $9.500 millones en activos del banco central afgano. El desempleo se ha disparado y los sueldos de los funcionarios llevan meses sin cobrar en un país ya asolado por una grave sequía. Según la ONU, la hambruna amenaza ya a 23 millones de afganos, el 55% de la población.
La delegación de los talibanes, integrada por 15 representantes, compuesta únicamente por hombres y dirigida por el ministro de Exteriores Amir Khan Mutaqqi, dejó este sábado Kabul a bordo de un avión fletado por el gobierno noruego, precisó en Twitter un vocero talibán.
Estas negociaciones fueron condenadas por el Frente Nacional de Resistencia (FNR), un grupo de oposición que sigue resistiendo en Afganistán a los fundamentalistas islamistas. Las conversaciones pueden “normalizar a un grupo terrorista y convertirlo en representante de Afganistán”, tuiteó el viernes Ali Maisam Nazary, delegado de Asuntos Exteriores del FNR.