Estos grupos, que también operan en Guatemala y en menor medida en El Salvador, tras la polémica guerra antipandillas del presidente Nayib Bukele, también son considerados “terroristas” por Estados Unidos.
“Se ha declarado a tres grupos criminales (como) terroristas”, anunció el presidente del Congreso Nacional de Honduras, Tomás Zambrano, quien forma parte de una comisión integrada por el ejército, fuerzas policiales, fiscales y funcionarios del gobierno.
Sin embargo, omitió nombrar a las organizaciones porque se van “a emprender diferentes acciones” de manera sorpresiva contra ellas.
La medida, según Zambrano, va a ampliar las facultades y atribuciones de las autoridades para actuar “de inmediato” contra estos “grupos criminales”.
Asfura, aliado del presidente estadounidense Donald Trump, asumió su mandato con el objetivo principal de reducir la criminalidad.
El Congreso de Honduras espera aprobar una reforma legal para que los pandilleros sean recluidos en prisiones de alta seguridad aunque no estén condenados.
También plantea restringir al máximo la comunicación en las prisiones y crear un grupo de fiscales y jueces especiales.
Van a ser perseguidos “de lunes a domingo, todos los días del año y a cualquier hora”, afirmó Zambrano.