Desastres Naturales

Españoles de la isla de La Palma ven sus paraísos personales sepultados por la lava

El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, anunció este domingo nuevas ayudas por 200 millones de euros (unos $230 millones) para la recuperación de la ciudad

TOPSHOT - People observe the Cumbre Vieja volcano spewing lava, ash and smoke from El Paso, in the Canary Island of La Palma late on October 2, 2021. - A new flow of highly liquid lava emerged from the volcano erupting in Spain's Canary islands on October 1, authorities said, as a huge magma shelf continues to build on the Atlantic ocean. (Photo by JORGE GUERRERO / AFP)
TOPSHOT - People observe the Cumbre Vieja volcano spewing lava, ash and smoke from El Paso, in the Canary Island of La Palma late on October 2, 2021. - A new flow of highly liquid lava emerged from the volcano erupting in Spain's Canary islands on October 1, authorities said, as a huge magma shelf continues to build on the Atlantic ocean. (Photo by JORGE GUERRERO / AFP) JORGE GUERRERO

La Palma. Hace muy poco, Rüdiger y Abel disfrutaban del cobijo de sus casas en ese vergel que es la isla española de La Palma (suroeste), pero el fogonazo de un volcán convirtió eso en pasado. Rüdiger Wastel, un alemán afable y sonriente de 52 años, accede a mostrar a la AFP fotos de su casa, una de las primeras en quedar sepultadas, pero asegura que no es algo a lo que dedique tiempo.

“No quiero ver mucho de la historia anterior”, dice en su restaurante Franchipani, en El Paso, en la parte occidental de la isla, la más castigada por el volcán Cumbre Vieja, en erupción desde el paso 19 de setiembre. “Estaba en el restaurante trabajando, pero oí la explosión. Salí y vi el humo y pensé que era directamente mi casa”, explica con el rugido del volcán de fondo, recordando el momento en que empezó todo.

“Tardé 10 minutos en localizar a mi amor, quien estaba en el coche llorando con un susto muy profundo”, narra, usando el apelativo cariñoso que dedica a su esposa. La mujer había ido a buscar unos enseres al hogar, mientras su hijo pequeño estaba con una amiga en otro punto de la isla.

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