Conflictos

Gobierno de Nicaragua en contra de supervisión internacional de DD. HH.

Ortega plantea invitar a ONU y OEA dar 'acompañamiento para el fortalecimiento del diálogo'

Anti-government demonstrators look through the windows of a bus set alight during a day-long national strike held to mark two months of violent chaos under President Daniel Ortega, in Tipitapa, about 25 km from Managua on June 14, 2018.
A national strike got underway Thursday in Nicaragua to protest the government's deadly crackdown on a two-month long popular uprising against Ortega, hours after the Church moved towards rekindling talks to calm the crisis rights groups say has killed at least 157 people. / AFP PHOTO / Inti OCON
Anti-government demonstrators look through the windows of a bus set alight during a day-long national strike held to mark two months of violent chaos under President Daniel Ortega, in Tipitapa, about 25 km from Managua on June 14, 2018. A national strike got underway Thursday in Nicaragua to protest the government's deadly crackdown on a two-month long popular uprising against Ortega, hours after the Church moved towards rekindling talks to calm the crisis rights groups say has killed at least 157 people. / AFP PHOTO / Inti OCON
Manifestantes opositores se mantenían expectantes -el jueves 14 de junio del 2018 en Tipitapa mientras se desarrollaba el paro nacional de 24 horas en Nicaragua. AFP Manifestantes opositores se mantenían expectantes -el jueves 14 de junio del 2018 en Tipitapa mientras se desarrollaba el paro nacional de 24 horas en Nicaragua. (AFP)

Managua. El gobierno de Daniel Ortega y la oposición reanudaron este viernes el diálogo con evidentes señales de desacuerdo como el rechazo oficial a la observación internacional de los derechos humanos en Nicaragua, en medio de una ola de represión que deja 165 muertos en dos meses de protestas.

En el inicio del diálogo, los obispos católicos que median las conversaciones presentaron la propuesta de la oposición de invitar a organismos internacionales, como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Unión Europea (UE), para observar la situación en el país, pero la delegación oficial se opuso.

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