Estados Unidos, Reino Unido y sus aliados dicen que quieren ‘desescalar tensiones’ en el mar Rojo
Estados Unidos dice que ‘no busca un conflicto con Irán’ a pesar de los ataques contra hutíes
Los hutíes, también conocidos como Ansar Allah, son un grupo armado en Yemen que, a pesar de no controlar completamente el país, ha protagonizado conflictos recurrentes con el Estado, llevando a una guerra civil donde controlan la capital, Saná, a pesar de haber firmado un tratado de paz en 2015. (MOHAMMED HUWAIS/AFP) MOHAMMED HUWAIS
Washington. Estados Unidos, Reino Unido y ocho de sus aliados aseguraron este viernes en una declaración común que el objetivo de los bombardeos contra los rebeldes hutíes en Yemen “sigue siendo reducir tensiones” y “restaurar la estabilidad en el mar Rojo”.
“Las acciones recientes demuestran un compromiso compartido con la libertad de navegación, el comercio internacional y la defensa de la vida de los marinos frente a ataques ilegales e injustificables”, declararon en el texto conjunto los diez países (Australia, Baréin, Canadá, Dinamarca, Alemania, Países Bajos, Nueva Zelanda, Corea del Sur, Reino Unido y Estados Unidos).
"Nuestro objetivo sigue siendo desescalar tensiones y restablecer la estabilidad en el mar Rojo, pero queremos dejar un mensaje claro: no dudaremos en defender vidas y garantizar el libre flujo del comercio en una de las vías marítimas más importantes del mundo frente a las continuas amenazas", añade el comunicado conjunto.
Estados Unidos y Reino Unido bombardearon este viernes posiciones de los rebeldes hutíes en Yemen, tras semanas amenazando el transporte marítimo en el mar Rojo en “solidaridad” con los palestinos de Gaza, en un contexto de temor a la propagación del conflicto entre Israel y Hamás en la región.
Estos ataques golpearon emplazamientos militares en varias ciudades de Yemen controladas por los hutíes, dijo la cadena de televisión de los rebeldes. Los insurgentes dieron de momento un balance de cinco muertos y seis heridos.
El grupo, que controla partes de Yemen, forma parte del llamado "eje de la resistencia", una agrupación de movimientos armados hostiles a Israel y apoyados por Irán donde también están el Hamás palestino y el Hezbolá libanés.
Entre los lugares afectados por los ataques de Estados Unidos y Reino Unido estaban la capital Saná y la ciudad portuaria de Hodeida.
A raíz de la guerra en Gaza, los hutíes lanzan desde mediados de noviembre ataques con misiles y drones en el mar Rojo, forzando a muchos armadores a evitar la zona, lo que encarece y retrasa el transporte entre Europa y Asia.
El presidente estadounidense, Joe Biden, describió los bombardeos como una “acción defensiva” en respuesta “a los ataques sin precedentes de los hutíes contra buques internacionales en el mar Rojo” que amenazan el comercio global. Además, la Casa Blanca recalcó que la operación realizada no tiene un interés de entrar en conflictos con Irán.
Los rebeldes hutíes de Yemen, una fuerza respaldada por los iraníes, declararon el viernes “blancos legítimos” de sus operaciones los intereses de Estados Unidos y Reino Unido, debido a los bombardeos llevados a cabo por esos países en este país situado a la entrada del mar Rojo.
“Todos los intereses estadounidenses y británicos se han convertido en blancos legítimos de las fuerzas armadas yemenitas tras la agresión directa y declarada contra la República de Yemen”, afirmó el Consejo Político Supremo de los hutíes en un comunicado.
Los hutíes, también conocidos como Ansar Allah, son un grupo armado en Yemen que, a pesar de no controlar completamente el país, ha protagonizado conflictos recurrentes con el Estado, llevando a una guerra civil donde controlan la capital, Saná, a pesar de haber firmado un tratado de paz en 2015. (MOHAMMED HUWAIS/AFP) (MOHAMMED HUWAIS/AFP)