Centroamérica

Rosario Murillo, la supuesta ‘bruja’ que odia a la Iglesia

En 1990, Rosario Murillo organizó un congreso de brujería en Managua, lo que alimentó rumores sobre sus creencias esotéricas y su relación con el satanismo

Cuando hace unas semanas un grupo internacional de expertos se reunió con activistas nicaragüenses exiliados para analizar el continuo deterioro de la libertad de religión en Nicaragua, intentaron encontrar el origen de la agresividad del régimen Ortega-Murillo contra la Iglesia católica, que últimamente se extendió a las iglesias evangélicas también.

“Su descenso hacia el totalitarismo”, “la ven como un actor político”, “quieren desarticularla y suplantarla con una iglesia oficialista” y “les asusta el poder de convocatoria” fueron algunas de las propuestas discutidas durante el foro, organizado por la Comisión para la Libertad Religiosa Internacional, con sede en Estados Unidos.

Pero ninguno de los participantes siquiera se acercó a una teoría que desde hace años se maneja con insistencia en las redes sociales y en las aceras de cada pueblo en Nicaragua: “La Chamuca es bruja”.

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