Centroamérica

Guerra contra pandillas lleva un poco de alivio a zona caliente de Honduras

La semana pasada, pandilleros de la MS-13 mataron a un hijo del expresidente Porfirio Lobo y tres acompañantes

Inmates of the "La Esperanza" prison escorted by guards and soldiers paint over graffiti linked to the Mara Salvatrucha gang, at the 22 de Abril community, in Soyapango, on the eastern outskirts of San Salvador, during an operation to take back gang-controlled neighborhoods on April 7, 2022. - Salvadorean gangs use graffiti to mark the territory in which they operate and to intimidate and threaten with death those who denounce them to the authorities. (Photo by MARVIN RECINOS / AFP)
Inmates of the "La Esperanza" prison escorted by guards and soldiers paint over graffiti linked to the Mara Salvatrucha gang, at the 22 de Abril community, in Soyapango, on the eastern outskirts of San Salvador, during an operation to take back gang-controlled neighborhoods on April 7, 2022. - Salvadorean gangs use graffiti to mark the territory in which they operate and to intimidate and threaten with death those who denounce them to the authorities. (Photo by MARVIN RECINOS / AFP) MARVIN RECINOS

Tegucigalpa. Una calle de tierra que denominan “La Frontera” divide los territorios del Barrio 18 y Mara Salvatrucha (MS-13) en Chamelecón, una zona caliente de San Pedro Sula, norte de Honduras, donde aterrorizan las pandillas.

Las refriegas entre ambas bandas eran frecuentes pero el refuerzo de policías militares trajo tranquilidad, según pobladores. En momentos en que El Salvador libra una “guerra” contra estas organizaciones, con detenciones masivas de sospechosos, Honduras también ha iniciado su propia lucha.

Pero es una tarea difícil. La semana pasada, pandilleros de la MS-13 mataron a un hijo del expresidente Porfirio Lobo y tres acompañantes, mientras salían en dos vehículos del estacionamiento subterráneo de un edificio donde habían estado en una discoteca.

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