Bernardo Arévalo promete no ‘descansar’ hasta destituir a cuestionada fiscal de Guatemala
Tras 100 días de gestión, el presidente guatemalteco Bernardo Arévalo, convierte en uno de sus objetivo prioritarios la destitución de Consuelo Porras, fiscal general de Guatemala
Bernardo Arévalo, presidente de Guatemala, se compromete a luchar por la destitución de la fiscal general Consuelo Porras en sus primeros 100 días de gestión. JOHAN ORDONEZ
Ciudad de Guatemala. El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, al conmemorar los primeros 100 días de su mandato, expresó su firme compromiso de no cesar en su empeño por conseguir la destitución de la controvertida fiscal general Consuelo Porras, quien representó una amenaza durante la transición de su gobierno.
“No descansaremos hasta lograr por la vía legal la destitución de esta amenaza a la democracia”, afirmó Arévalo en referencia a Porras, quien generó polémica a finales de 2023 al iniciar investigaciones controversiales en su contra, así como contra su partido y las elecciones.
Instancias de justicia, como el Ministerio Público (fiscalía) bajo el mando de Porras, “utilizan su posición para amedrentar a sus críticos y para atacar e intentar debilitar desde su trinchera de impunidad al proyecto que el pueblo de Guatemala ha elegido para su futuro”, agregó Arévalo al presentar el informe de gestión de tres meses en un paseo peatonal en el centro de la capital.
Arévalo, de 65 años y perteneciente a la socialdemocracia, carece de la facultad para destituir a Porras, por lo que inició acciones legales con el fin de lograr su remoción. Porras fue sancionada por Estados Unidos y la Unión Europea, quienes la señalan como “corrupta” y “antidemocrática”.
Arévalo denunció a Porras a finales de febrero ante la Corte Suprema por “incumplimiento de deberes” al retirarse de una reunión de ministros. Mientras tanto, Porras presentó una solicitud ante la misma Corte para retirar la inmunidad de Arévalo, con el objetivo de procesarlo por presunto lavado de dinero en su partido Semilla.
Bernardo Arévalo persiste en su batalla legal para remover a Consuelo Porras, fiscal general de Guatemala, sancionada por corrupción por Estados Unidos y la Unión Europea. (JOHAN ORDONEZ/AFP)
“El orden y la limpieza no se alcanzan de la noche a la mañana y estamos caminando entre trampas y precipicios, pero estamos navegando con la cautela necesaria y con la certeza de que vamos en dirección a tierra firme, lejos del pantano de la corrupción”, agregó Arévalo.
Sin embargo, el presidente enfrenta críticas por su supuesta “tibieza” en la lucha contra la corrupción y por no hacer frente de manera contundente a Porras. Arévalo presentó su informe ante su gabinete, diputados, líderes indígenas, diplomáticos y numerosos transeúntes en la plaza pública, y posteriormente se dirigió al Palacio Nacional acompañado de una banda escolar de música y grupos artísticos.
“Se han observado progresos en la lucha contra la corrupción, pero considero que han sido algo tímidos y deberían ser más contundentes”, comentó a esta agencia Jennifer Paniagua, una estudiante universitaria de 20 años.
Por otro lado, Daniel González, de 60 años, quien se dedica a la gestión de trámites legales, lamentó la abundancia de corrupción y expresó su desaprobación hacia la gestión de Arévalo.