El Mundo

Cecot, la prisión del silencio: 252 venezolanos deportados de Estados Unidos siguen incomunicados y sin juicio en El Salvador

El presidente Donald Trump y su aliado Bukele, que gobierna El Salvador con poder casi absoluto, mantienen en reserva toda información de estos venezolanos

El venezolano Walter Márquez, presidente de la organización de derechos humanos Fundación El Amparo Internacional, habla con miembros de la prensa frente a la Oficina de Defensa de los Derechos Humanos (PDDH) tras una reunión con familiares de venezolanos deportados por Estados Unidos a El Salvador, en San Salvador, el 10 de junio de 2025. Un pequeño grupo de abogados, sobrecargados y en desventaja, lucha por los derechos de los deportados estadounidenses retenidos en una notoria cárcel salvadoreña, una batalla de David contra Goliat que podría terminar en tribunales internacionales. (Foto de Marvin RECINOS / AFP)
El venezolano Walter Márquez, presidente de la organización de derechos humanos Fundación El Amparo Internacional, habla con miembros de la prensa frente a la Oficina de Defensa de los Derechos Humanos (PDDH) tras una reunión con familiares de venezolanos deportados por Estados Unidos a El Salvador, en San Salvador, el 10 de junio de 2025. Un pequeño grupo de abogados, sobrecargados y en desventaja, lucha por los derechos de los deportados estadounidenses retenidos en una notoria cárcel salvadoreña, una batalla de David contra Goliat que podría terminar en tribunales internacionales. (Foto de Marvin RECINOS / AFP) MARVIN RECINOS
El venezolano Walter Márquez, presidente de la organización de derechos humanos Fundación El Amparo Internacional, habla con miembros de la prensa frente a la Oficina de Defensa de los Derechos Humanos (PDDH) tras una reunión con familiares de venezolanos deportados por Estados Unidos a El Salvador, en San Salvador, el 10 de junio de 2025. Un pequeño grupo de abogados, sobrecargados y en desventaja, lucha por los derechos de los deportados estadounidenses retenidos en una notoria cárcel salvadoreña, una batalla de David contra Goliat que podría terminar en tribunales internacionales. (Foto de Marvin RECINOS / AFP)
Un pequeño grupo de abogados, sobrecargados y en desventaja, lucha por los derechos de los deportados estadounidenses retenidos en una notoria cárcel salvadoreña. (MARVIN RECINOS/AFP)

Santa Tecla, El Salvador. No tienen derecho a llamarlos ni a visitarlos, no tienen pruebas de que están vivos, ni siquiera una lista de nombres. Los abogados y activistas que defienden a los 252 venezolanos deportados por Estados Unidos y encarcelados sin juicio en una gigantesca prisión de El Salvador chocan con un muro legal.

Emprendieron esta batalla de David frente a Goliat apenas vieron en marzo las imágenes de esos hombres rapados y encadenados, de rodillas en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), la prisión de máxima seguridad construida por el presidente Nayib Bukele para pandilleros.

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