La decisión de las autoridades del Canal de Panamá de reducir el tránsito diario de buques, debido a la disminución de las lluvias asociada al fenómeno climático de El Niño, tendría repercusiones en las importaciones de Costa Rica con un alza en costos de granos y materias primas y, como efecto, en la oferta a los consumidores.
Entre los productos que tendrían un impacto están el maíz amarillo, la soya y sus derivados, el trigo y, eventualmente, algunos embarques de arroz, según expertos consultados por La Nación.
El maíz y la soya son materias primas fundamentales para producir alimentos balanceados y, por tanto, para las cadenas de pollo, huevo, cerdo y leche. El trigo, por su parte, incide directamente en la producción de harina, pan y otros alimentos.
Costa Rica usa el Canal de Panamá principalmente para el ingreso de materias primas para la producción.
Las exportaciones nacionales utilizan, en su mayoría, los puertos del Atlántico y el Pacífico para transportar sus productos sin necesidad de usar el canal interoceánico. Mientras que por el aeropuerto Juan Santamaría salen los bienes de alta tecnología, según empresarios consultados.
Pese al riesgo, las cámaras empresariales no prevén un riesgo de desabastecimiento.
Decisión preventiva panameña
El Canal redujo a 32 los cupos diarios disponibles en las esclusas para embarcaciones de hasta 48 pies de calado el pasado 15 de setiembre. Antes de la medida, transitaban entre 34 y 36 buques al día.
El tránsito de mercancías por esta ruta está sujeto al comportamiento de las lluvias. Dos semanas después, el 28 de setiembre, la Autoridad del Canal anunció que, a partir del 15 de octubre, los cupos subirían a 33 buques diarios debido a la mejora en las condiciones de lluvia.
Las medidas obedecen a que el funcionamiento de las esclusas depende del agua almacenada en los lagos Gatún y Alhajuela.
Red de logística internacional
Los importadores ticos ya tienen identificados algunos productos que podrían enfrentar dificultades para atravesar el Canal de Panamá.
“Identificamos una mayor exposición en determinados graneles agrícolas que salen de puertos del Golfo de Estados Unidos o del Atlántico y cuyo destino es Puerto Caldera”, refirió el presidente de la Cámara de Comercio Exterior (Crecex), Rodney Salazar.
La terminal de Caldera es el principal punto de ingreso de granos al país. Además, existen rutas de embarques desde Nueva Orleans usan el Canal de Panamá para llegar a este puerto tico.
Costa Rica importó en 2025 alrededor de 1,13 millones de toneladas de maíz amarillo, más de 277.000 toneladas de soya, principalmente desde Estados Unidos y cerca de 278.000 toneladas de arroz, en su mayoría desde Brasil, de acuerdo con datos de la Promotora de Comercio Exterior (Procomer).
Salazar estimó que, si las restricciones en el Canal se mantienen, el efecto más probable no sería una ausencia inmediata de productos en los comercios, sino mayores tiempos de tránsito, costos de transporte, reprogramaciones de embarques o el uso de rutas alternativas.
Por su parte, Óscar Álvarez, especialista en comercio exterior, estimó que la reducción del tránsito por el Canal de Panamá debido a El Niño afectará principalmente las importaciones de combustibles, granos, fertilizantes, contenedores, automóviles y materias primas.
Para los consumidores, esto puede traducirse en una menor oferta y mayores precios, especialmente en combustibles, alimentos y productos importados de Asia, recalcó el especialista.
Paulina Matamoros, consultora de Comercio Exterior de Grant Thornton, recordó que aproximadamente el 6% del comercio marítimo mundial proveniente de Estados Unidos, China y Japón atraviesa el Canal de Panamá.
Entre los principales productos que pasan por el Canal se encuentran derivados del petróleo, carga contenerizada, granos, químicos, metales, minerales, maquinaria, productos de madera, aceites, alimentos enlatados y refrigerados, entre otros.
Según Matamoros, las restricciones de tránsito tendrán un efecto sobre la oferta para empresas y consumidores, pues los productos podrían encarecerse y tardar más en llegar al país. Esto puede provocar desabastecimientos, pérdidas de ventas e incluso incumplimientos contractuales si la mercancía no llega a tiempo.
En el caso de las empresas productoras, la demora en la llegada de insumos como granos y otras materias primas podría afectar sus operaciones, reducir la producción y, por ende, las ventas a los consumidores finales, dijo la especialista de Grant Thornton.
No hay riesgo generalizado de desabastecimiento
El presidente de Crecex, estimó que, por ahora, las restricciones del Canal de Panamá no representan un riesgo generalizado de desabastecimiento.
La afectación depende del origen de la carga, el puerto costarricense de ingreso y la ruta utilizada por cada naviera, explicó.
“Con las condiciones actuales sería prematuro hablar de un riesgo generalizado para la oferta de bienes al consumidor costarricense. El principal efecto que podría observarse inicialmente sería logístico y de costos, y solo si las restricciones se prolongan o se profundizan podría trasladarse de manera más significativa a precios y disponibilidad”, destacó el presidente de Crecex.
Una parte importante de las mercancías provenientes de Asia puede ingresar directamente por Puerto Caldera sin atravesar el Canal de Panamá. Del mismo modo, las mercancías procedentes de Europa o de la costa atlántica de Estados Unidos pueden ingresar directamente por Limón-Moín.
También existen alternativas de transbordo en Panamá y traslado terrestre hacia Costa Rica por Paso Canoas.
Los precios se negocian con anticipación
Las importaciones costarricenses provienen principalmente de Norteamérica, con Estados Unidos a la cabeza, seguido de Asia y la Unión Europea (UE).
De acuerdo con datos de Procomer, hasta julio pasado las importaciones desde Norteamérica sumaron $7.225 millones; las procedentes de Asia, $4.050,8 millones, y las de la UE, $1.594,5 millones. La mayoría corresponde a bienes de los sectores eléctrico y electrónico.
Erick Ulate Quesada, director ejecutivo de la Asociación de Consumidores Libres (ACL), dijo que no deberían producirse aumentos importantes en los precios de los productos importados en el corto plazo debido a la reducción de los niveles de agua que alimentan las esclusas del Canal de Panamá.
Esto se debe a que los precios de las importaciones se negocian con meses de anticipación. Sin embargo, si la situación continúa o se agrava, el aumento en los costos de los fletes podría afectar el precio al consumidor final, especialmente en los alimentos cuya producción también se ve afectada por El Niño.
Más costos logísticos
Al haber menos posibilidades de transitar por el Canal, habrá cambios en las rutas y los puertos de atraque, lo que podría aumentar los costos, aseguró Helmut Dorsam, presidente de la Cámara Costarricense de Navieros (NAVE).
El directivo estimó que si un buque procedente de Asia tiene previsto pasar por el Canal y atracar en Limón, por ejemplo, deberá valorar si intenta llegar a Caldera, una opción que considera difícil, o si omite recaladas, es decir, llegadas a un muelle.
Esto puede obligar a transbordar las cargas a otras naves y generar costos adicionales.
“Los más afectados para efectos de nuestro país serían los provenientes de Asia. Los importadores deben ahora prever toda esta serie de situaciones y por ende aumentar los inventarios de seguridad, lo cual igual implica costos”, planteó Dorsam.
Se recomienda monitorear la situación
Jaime Morales, gerente senior de Global Trade de EY, consideró que por ahora no se puede hablar de una afectación generalizada, sino de una situación que debe monitorearse porque eventualmente podría generar una disrupción logística.
El experto recomendó vigilar los cambios en los tránsitos diarios, el calado autorizado y cualquier otra medida de conservación de agua que pueda afectar las operaciones logísticas.
Morales planteó que las empresas de logística están dispuestas a asumir mayores costos para reducir su exposición al riesgo. Por ello, la afectación podría reflejarse más en los costos que en el desabastecimiento de productos específicos.
El presidente de Crecex también recomendó monitorear de forma permanente la situación del Canal de Panamá, especialmente en las cadenas de granos e insumos para alimentación animal.
