En la última columna, presentamos un resumen sobre el panorama y las perspectivas económicas de Costa Rica, según el análisis de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) publicado en mayo pasado.
En adición a lo ya expuesto, el estudio menciona los siguientes aspectos: La inversión privada se mantendrá sólida, respaldada por las grandes entradas de inversión extranjera directa, y la inversión pública seguirá siendo débil por la falta de margen fiscal. Las exportaciones netas se moderarán en 2024 y mejorarán en 2025, junto con las condiciones económicas de los principales socios comerciales. El reciente crecimiento del crédito a la vivienda y al consumo, sobre todo en divisas (32,8% del volumen de crédito es en dólares), puede aumentar la vulnerabilidad del sector financiero ante fluctuaciones bruscas del tipo de cambio.
En ese mismo análisis, se presentan algunas recomendaciones. Entre ellas, perseverar en las reformas de la competencia y la educación para impulsar el crecimiento y la igualdad. Además, seguir respetando la regla fiscal es crucial para la sostenibilidad de la deuda. Mejorar la eficiencia del gasto público, a través de una revisión del gasto, liberaría recursos adicionales para atender necesidades de gasto social e infraestructura.

