Bank of America Securities: Costa Rica tiene potencial para recuperar grado de inversión
BofA Securities cree que Costa Rica mejorará su calificación crediticia en el primer trimestre del 2023, gracias a resultados favorables en finanzas públicas obtenidos desde la reforma fiscal. Esto dice el reporte:
BofA Securities, una división de Bank of America, considera que Costa Rica es un “ángel en ascenso” con potencial para recuperar, en unos años, el grado de inversión. Eso a raíz de los buenos resultados en las finanzas públicas obtenidos desde la implementación de la reforma fiscal (Ley 9635, del 2018).
Así lo expresó BofA Securities, en un informe enviado a inversionistas, publicado este 9 de febrero, en el cual prevé que Costa Rica obtenga una mejora en su calificación crediticia durante el primer trimestre del 2023, después del desequilibrio fiscal registrado en la última década con el rápido ascenso del endeudamiento del Gobierno Central.
En el reporte explica el concepto de “ángel en ascenso” o “ángel caído”, según la tendencia fiscal de un país. Los malos resultados de las finanzas públicas provocan la degradación en las notas de riesgo, como ocurrió a Costa Rica años atrás.
Sin embargo, ahora se inició un proceso de reversión en resultados, a partir del 2018, cuando se aprobó la reforma tributaria y posteriormente la Ley de Empleo Público, lo cual permitiría al país ser un “ángel en ascenso”.
“En el caso de Costa Rica, sería un error pasar por alto cómo ha cambiado el panorama. En los años anteriores a la pandemia, tenían déficits primarios persistentes. Ahora tuvo un superávit primario”, argumentó la entidad, después de efectuar, la semana anterior, una visita al país en la cual se reunió con funcionarios gubernamentales, políticos, analistas y economistas.
El riesgo negativo, subraya la entidad, es la posibilidad de que la regla fiscal se erosione hasta el punto de perder los dientes, pues esta norma es la responsable de la mejora en el panorama del país.
Actualmente, el país tiene la nota de riesgo “B” considerada como especulativa por parte de las agencias Moody’s, Fitch Ratings y S&P.
Moody’s otorgó a Costa Rica el grado de inversión, entre setiembre del 2010 y setiembre del 2014, pero lo perdió a raíz del deterioro en las finanzas públicas, con el rápido ascenso del endeudamiento del Gobierno Central, que rozó el 70% del producto interno bruto (PIB) en años anteriores.
El grado de inversión otorgado a un emisor de deuda, por parte de una calificadora de riesgo, implica una garantía para los inversionistas de que hay una alta probabilidad de que un país o una empresa cumpla con sus obligaciones crediticias a tiempo.
En cuanto a Moody’s, la calificación de Costa Rica se mantiene en Ba2 con perspectiva positiva, según la más reciente revisión, de diciembre del 2022. Para llegar al grado de inversión (a partir de Baa3), el país necesita subir cinco escalafones.
Disciplina fiscal
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BofA Securities subrayó en su comentario que la política fiscal se ejerce con una notable disciplina, la cual llevó al país a registrar una mejora en las finanzas gubernamentales.
“Costa Rica tuvo el superávit primario más grande en 15 años (2,1% del la producción en el 2022) lo que, en nuestra opinión, debería persuadir a las agencias calificadoras a mejorar la calificación crediticia muy pronto”, afirmó la entidad.
A inicios de semana, el Ministerio de Hacienda informó que el año pasado se cerró con un déficit financiero equivalente al 2,5% de la producción. Así como un endeudamiento del 63,8% del PIB, es decir, un baja de 4,2 puntos porcentuales comparado con el 2021.
Dicha mejora ocurre, según el informe, porque el ajuste se explica, en gran parte, por la contención del gasto.
Sobre la intención del Gobierno de reformar la regla fiscal, la división de Bank of America consideró que el Poder Ejecutivo no tiene el apoyo para aprobar la mayoría de los cambios, particularmente el de excluir los gastos de intereses de la deuda.
Ahora, sí consideraron razonable eximir el gasto de capital del cumplimiento de la norma; pero estableciendo las condiciones claramente para evitar una reclasificación de gasto corriente como inversión pública.
De hecho, pusieron como ejemplo una decisión del gobierno de Rafael Correa, entonces mandatario de Ecuador, que eludió la “regla de oro presupuestaria” –como se le denominó en dicho país– y aceleró el gasto en el país sudamericano.
BofA Securities considera que el mejor resultado en las finanzas gubernamentales, logrado por la contención del gasto a raíz de la regla fiscal, acercará de nuevo a Costa Rica a grado de inversión como emisor soberano. (Shutterstock)