Manuel Avendaño A.. 20 mayo
Tres cuartas partes de los llamados
Tres cuartas partes de los llamados "millennials" creen que las corporaciones multinacionales son capaces de ayudar a resolver desafíos sociales, económicos y ambientales de la sociedad, según la Encuesta Anual de Millennials de Deloitte. Fotografía: Archivo GN.

Los millennials fieles a su filosofía de vida y a su cosmovisión, retan las tácticas de las empresas para retener su talento en los próximos años. Cuatro de cada diez personas de la generación del milenio planean dejar su trabajo actual en los próximos dos años y solo el 28% considera quedarse por al menos cinco años en su compañía.

Los datos se desprenden de la Encuesta Anual de Millennials de Deloitte, un estudio que se aplicó por sétimo año consecutivo a 10.455 jóvenes, que nacieron entre enero de 1983 y diciembre de 1994 (millennials), en 36 países, y a 1.850 personas nacidas entre enero de 1995 y diciembre de 1999 (Generación Z), en seis países.

El estudio, además, mostró un deterioro en la lealtad de estos grupos hacia las empresas, en comparación con el estudio del 2017.

Cabe destacar que los millennials consultados en esta encuesta son personas que estudiaron una carrera, cuentan con un título universitario y trabajan actualmente.

Los jóvenes de la Generación Y -millennials- aceptan trabajos por factores como el salario y la cultura de las empresas, pero con el paso del tiempo le dan más valor a otras claves como la diversidad, la inclusión, el respeto a las diferentes formas de pensar y la flexibilidad dentro de sus empresas.

Dentro del 43% de millennials que planean dejar a sus empleadores en los próximos dos años, el 62% considera que es más viable un trabajo por tiempo definido que uno de tiempo completo.

Si se revisan los datos de la Generación Z -también conocidos como centennials- su nivel de fidelidad es incluso más bajo que el de sus antecesores. El 61% considera dejar su trabajo dentro de los siguientes dos años si se presenta la oportunidad.

Crear flexibilidad para lograr fidelidad

En este punto surge una pregunta valiosa para las organizaciones: ¿cómo pueden aferrarse y confiar en los millennials y los centennials?

La respuesta está en ver un poco más allá del salario y la cultura de la empresa.

Estas generaciones le dan mucha importancia al hecho de sentirse parte de un grupo diverso, en el que se respeten y toleren las opiniones diferentes y donde encuentren flexibilidad para desarrollar actividades laborales y personales sin ninguna barrera.

Otro de los incentivos que pueden promover las compañías para retener talento de estas generaciones es la innovación constante en cuanto a las tareas que realizan, debido a que este tipo de empleados necesitan sentir que desarrollan nuevos conocimientos y destrezas de forma constante.

Entre los encuestados que afirmaron querer quedarse al menos cinco años con su actual empleo, 55% destacó la flexibilidad de su empresa como uno los factores que valoran para tomar la decisión.

Cristina Cubero, directora de Consultoría de Deloitte en Costa Rica, aseguró que las compañías deben ser creativas para promover nuevos retos laborales y formas de desempeñar tareas con el fin de retener talento de estas dos generaciones.

"Las empresas deben afinar sus canales para escuchar a los jóvenes y analizar las tendencias del empleo y el trabajo futuro, impulsando y reimaginando sus programas de talento, de compromiso y sobre todo rediseñar el aprendizaje, buscando programas híbridos y permanentes que los prepare para el presente y el futuro", señaló Cubero.

Los millennials representa el 60% de la fuerza laboral de Costa Rica, incluso algunos trabajadores de esta generación ya tienen 37 años y lideran equipos en las organizaciones, por eso es importante que las empresas reinventen sus estrategias para retener talento.

Llamado de atención

La encuesta también hace un llamado de atención para las empresas en Costa Rica. Los niveles de lealtad disminuyeron y cayeron al mismo nivel de hace dos años.

Los datos del estudio más reciente muestran un aumento de cinco puntos porcentuales entre quienes afirmaron que prevén dejar su trabajo en los siguientes dos años (43% ahora, respecto al 38% del 2017); y se redujo la proporción de quienes se quedarían más allá de cinco años (desde 31% en el 2017 a 28% en el 2018).

Los jóvenes entrevistados destacaron que las compañías se olvidaron de propiciar labores que generen impacto social y que ayuden a contribuir con cambios significativos, ahora se enfocan más en la estabilidad financiera, generar eficiencia y producir bienes y servicios.

El nuevo enfoque de las compañías es importante para la Generación Y, pero consideran que son áreas que deberían tener menos atención.

Además, reconocen que los negocios deben generar ganancias para ser sostenibles, pero creen que las compañías tienen que establecer un equilibrio mayor entre los objetivos y el desempeño financiero.

De acuerdo con Cubero, existe una sensación de que las empresas, por algunos años se enfocaron en tratar que los trabajadores millennials sintieran que sus empleos generan impacto social y que van a contribuir con un cambio, pero esta tendencia se revirtió en los últimos dos años, lo que contribuye con la caída en la fidelidad.

"El estudio revela una volatilidad en este tema. Fuimos fuertes por unos años, pero ahora los jóvenes sienten que las empresas solo se enfocan en las finanzas y la producción y se han olvidado de generar beneficios", añadió la consultora.

Temor ante el futuro

Otro dato relevante que ofrece el estudio de Deloitte es que los millennials no se sienten preparados para enfrentar la revolución industrial 4.0 que demandará conocimientos en nuevas tecnologías.

El 32% de los encuestados en empresas donde ya se emplea alta tecnología sienten que parte o la totalidad de sus trabajos serán reemplazados en el futuro.

Cuatro de cada diez consideran que no tienen las habilidades necesarias para triunfar y contribuir al éxito de las empresas en el marco de la cuarta revolución industrial.

Cubero recalcó que estos datos ponen en evidencia dos situaciones. La primera es que la fuerza laboral se siente poco preparada para el futuro, y la segunda, que los jóvenes tienen desesperación por moverse a empresas que les ofrezcan aprendizaje.

"La industria 4.0 presenta retos imperantes. Es preciso que las organizaciones partan de las habilidades básicas de las generaciones nativo-digitales para fortalecer y desarrollar sus competencias de cara a las nuevas posiciones, entornos e interacciones con la tecnología", apuntó.

El 60% de las empresas no cuenta con un plan para capacitar y desarrollar a sus empleados, lo que plantea una ruta compleja para impulsar el empleo, el crecimiento de las personas y éxito empresarial.