
Aunque más mujeres que hombres inician emprendimientos o microempresas en Costa Rica por necesidad, los ingresos que generan sus negocios apenas alcanzan la mitad de los obtenidos por los la población masculina.
Así lo revelan los resultados de la más reciente Encuesta Nacional de Microempresas de los Hogares 2025, divulgada este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC). En total, el estudio contempló un total de 466.513 personas microempresarias en el país.
Según los resultados de la encuesta, la necesidad tiene el mayor peso entre las motivaciones de las mujeres para emprender. Mientras un 38,4% de los hombres inicia un negocio por esta razón, la proporción aumenta al 54,4% entre las mujeres.
En cambio, las otras dos categorías predominan entre los hombres. Un 44,4% de ellos afirma emprender por oportunidad, frente a un 39,7% de las mujeres. Asimismo, un 17,2% señala que lo hace por tradición, una motivación mencionada por el 5,9% de las emprendedoras.
Al contrastar estos resultados con las ganancias, el estudio también evidencia una brecha entre hombres y mujeres. Mientras los primeros registran ingresos mensuales promedio de ¢565.338, las mujeres alcanzan apenas ¢280.103, es decir, menos de la mitad.
Al desglosar esta diferencia por ventas y gastos, se observa que los hombres reportan ventas mensuales promedio de ¢1.294.819 y gastos por ¢729.481. En el caso de las mujeres, las ventas ascienden a ¢723.711 y los egresos a ¢443.608.
Aunque las mujeres tienen menores ventas y gastos, la brecha entre ambos grupos se reduce al comparar el margen de ganancia.
Mujeres enfrentan menor acceso al crédito
A esta realidad se suma una dificultad adicional para las mujeres: el acceso al financiamiento necesario para sostener sus emprendimientos.
De acuerdo con los datos del INEC, durante los últimos cinco años, un 14,4% de los hombres solicitó un crédito para su microempresa, frente a un 9,7% de las mujeres. Entre quienes hicieron la solicitud, un 85,7% de los hombres afirmó haber obtenido el préstamo, en comparación con un 82,5% de las mujeres.
La negativa al financiamiento también afecta en mayor medida a la población femenina. Un 14,3% de las mujeres abandonó el proceso, rechazó el crédito o no aceptó sus condiciones, frente a un 13,1% de los hombres.
Asimismo, un 1,1% de los hombres tenía su solicitud en trámite, mientras que entre las mujeres la proporción alcanzó un 3,2%.

Otros datos revelados por la encuesta
En cuanto a los demás aspectos analizados, la encuesta revela que un 65,5% de las mujeres desarrolla su actividad dentro de la vivienda. Otro 11,7% lo hace en un espacio, local o finca ubicado junto a su casa, mientras que un 10,7% trabaja en un establecimiento independiente.
En otras palabras, la mayoría de las emprendedoras concentra sus actividades en el hogar o en sus alrededores.
En contraste, un 22,6% de los hombres trabaja a domicilio; un 20,5%, en la vía pública sin puesto fijo; y un 14%, en un espacio, local o finca junto a su casa.
Por otra parte, el 76,2% de las mujeres que tienen un emprendimiento son jefas de hogar, frente al 88,9% de los hombres.
Además, al analizar la distribución de los emprendimientos por sector de actividad, se observa una predominancia masculina en el agropecuario: un 17% de los hombres se concentra en esta actividad, frente a un 4,2% de las mujeres.
En la industria, la participación corresponde a un 20,6% de hombres y un 25,5% de mujeres. En el comercio, las proporciones son de 16,9% y 29,5%, respectivamente; mientras que en el sector servicios alcanzan un 45,5% entre los hombres y un 40,9% entre las mujeres.
