Washington. La inflación se redujo bruscamente en junio en Estados Unidos, hasta el 3,0% interanual, frente al 3,8% del mes anterior, cayendo a su nivel más bajo desde marzo de 2021, según el Índice de Precios de Gastos de Consumo Personal (PCE por sus siglas en inglés), la medida preferida por la Reserva Federal (FED, banco central) estadounidense, cuyo objetivo es del 2,0%.
En el mismo período, la inflación de los precios se aceleró ligeramente en Estados Unidos, del 0,1% de mayo al 0,2% de junio, informó este viernes el Departamento de Comercio, una cifra que coincide con las expectativas de los analistas.
Excluyendo algunos sectores de precios volátiles, como energía y alimentación, la llamada inflación subyacente también se ralentizó interanualmente, al 4,1% desde el 4,6%, e intermensualmente, al 0,2% desde el 0,1%, como se esperaba.
Los precios de los alimentos bajaron un 0,1% en el mes. En cambio, los de la energía subieron un 0,6%.
Además, los ingresos de los hogares aumentaron a menor ritmo en junio que en mayo, un 0,3% frente al 0,5% del mes anterior (datos revisados al alza).
El aumento de los ingresos se debió nuevamente a la subida de los salarios. En cambio, los gastos crecieron con más fuerza, un 0,5% frente al 0,2% de mayo (datos revisados al alza).
Reserva Federal, Fed Los indicadores de precios mostraron una reducción durante junio, ubicándose en 3,0%, cifra que se acerca a la meta del 2,0% de inflación establecida por la FED en su proceso de incremento de tasas para frenar la presión inflacionaria. (Shutterstock)
Los principales gastos de los estadounidenses el mes pasado fueron los servicios financieros, los automóviles y el alquiler.
Otra medida de la inflación, el IPC, índice de referencia sobre el que se indexan, entre otras cosas, las pensiones, también se situó en el 3,0%, según datos publicados a principios de julio, la tasa más baja desde marzo de 2021.
Para frenar la inflación, la FED lleva subiendo sus tipos de interés oficiales desde marzo de 2022.
Como consecuencia, los bancos están ofreciendo préstamos a tipos más altos a los hogares y las empresas, que se ven así menos inclinados a consumir o invertir, lo que alivia la presión sobre los precios.
El miércoles, la FED subió por undécima vez en casi un año y medio su tasa de referencia, situándola en un rango del 5,25% al 5,50%.