La decisión de la presidenta Laura Fernández de archivar el proceso de adhesión de Costa Rica al Acuerdo Transpacífico abrió una discusión sobre el rumbo de la política comercial del país.
Especialistas consultados consideran que la medida podría marcar un giro hacia el proteccionismo, aunque otros la ven como una pausa para fortalecer la capacidad de competir en los mercados internacionales.
Costa Rica tiene vigentes 18 tratados comerciales. El primero entró en vigor en 1968 y otro, con Israel, todavía espera la ratificación de la Asamblea Legislativa.

Las negociaciones técnicas del Acuerdo Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP, por sus siglas en inglés) terminaron en mayo de 2026, luego de un proceso que comenzó en agosto de 2022.
Solo faltaba que el Poder Ejecutivo firmara el Protocolo de Adhesión y que la Asamblea Legislativa decidiera si lo ratificaba o no.
Fernández decidió rechazar el proceso, en una medida que cuya lectura es de respaldo al sector agropecuario.
Diversos dirigentes productos se opusieron al acuerdo porque consideraban que sus actividades enfrentarían una competencia de gran magnitud, además de competir con de países dan subsidios, a diferencia de Costa Rica.
El CPTPP lo conforman Japón, Australia, Malasia, Nueva Zelanda, Brunéi, Vietnam, Canadá, Chile, México, Perú, Reino Unido y Singapur.
‘Cálculo político’
Óscar Álvarez, especialista en comercio exterior, consideró que Costa Rica está dando un giro hacia el proteccionismo.
“No se necesita ser David Ricardo o Adam Smith (llamados precursores de la economía como ciencia) para entender que esta decisión del Ejecutivo de archivar el CPTPP puede considerarse un giro hacia el proteccionismo y también un retroceso en apertura comercial, diversificación de mercados, atracción de inversión extranjera directa, generación de empleo y consolidación de Costa Rica en la economía global”, indicó Álvarez.
Juan Carlos Pérez Herra, administrador de negocios y politólogo, coincidió en que el país se encamina hacia políticas proteccionistas.
A su juicio, el costo político de apoyar el tratado habría llevado a Fernández a cambiar de posición. También cree que la decisión refleja la visión de su agrupación política.
El especialista explicó que esta postura coincide con un contexto internacional en el que las propuestas a favor del libre comercio pierden espacio en las agendas comerciales.
“Pareciera que se cierra un capítulo para las posibilidades de diversificación de mercados mediante instrumentos inspirados en la tesis que sustentó la estrategia y donde existía una política de Estado muy bien definida”, planteó Pérez.
Para Vinicio Sandí, especialista en comercio exterior de la Universidad Nacional (UNA), el actual Gobierno muestra poco interés en la política comercial y la atracción de inversiones. Para sustentar su posición, señaló los acontecimientos recientes y los resultados de los principales indicadores.
“La decisión (de archivar el CPTPP y despedir a Trejos) es sin base científica, es más bien populista y política. No es proteccionismo, es más cálculo político”, planteó Sandí.
Decisión puede ser una pausa estratégica
Rodrigo Araya, docente de Comercio Internacional de la Universidad Fidélitas, ofrece otra lectura. Aunque considera que la decisión tiene un carácter proteccionista, también la interpreta como una pausa estratégica para mejorar la capacidad del país de competir.
“No se trata de huir de los gigantes del comercio internacional, sino de prepararnos mejor para enfrentarlos. Esta decisión nos manda una señal que a veces, postergar una batalla, no significa renunciar a ella, sino reconocer que todavía debemos fortalecer nuestras capacidades para competir, este es el mensaje que se envía a lo interno y externo”, opinó el académico.
Renzo Céspedes, experto en comercio exterior y asesor de la Corporación Hortícola Nacional (CHN), también cuestionó la negociación del Comex.
En particular, criticó que el ministerio utilizara como referencia las condiciones arancelarias acordadas en el tratado de libre comercio con Estados Unidos.
Sin embargo, Céspedes respaldó la decisión de Fernández. Argumentó que Estados Unidos es el principal socio comercial de Costa Rica y recibe más del 45% de las exportaciones de bienes, mientras que el intercambio con los países del CPTPP es reducido.
Además, recordó que Costa Rica ya tiene tratados comerciales con seis de los 12 integrantes del bloque. El especialista pidió dar prioridad a los problemas de competitividad que enfrenta el país.
