
Las cifras fiscales actualizadas por el Ministerio de Hacienda revelan el deterioro de las finanzas del Gobierno, marcado por un aumento de los gastos y una reducción de los ingresos.
El déficit financiero a agosto equivalió al 2,3% del producto interno bruto (PIB), un deterioro de 0,3 puntos porcentuales (p. p.) respecto al 2,0% del PIB registrado en el mismo periodo de 2025.
Hacienda atribuye el resultado, principalmente, a un aumento acumulado de 2,9% en los gastos totales frente a agosto de 2025 y a una reducción de 0,3% en los ingresos totales.
En términos nominales, el déficit financiero finalizó en agosto en ¢1.200.666 millones, lo cual significó un incremento de ¢184.655 millones, respecto a los ¢1.016.010 millones del mismo periodo del 2025.
Este deterioro es explicado por el aumento en gastos y una contracción de los ingresos tributarios.
Elian Villegas, exministro de Hacienda, señaló que el principal problema es que el mayor porcentaje del deterioro proviene del aumento del gasto primario y de los intereses.
“En otras palabras, recaudar más no basta; hay que gastar mejor”, afirmó.
El exjerarca aseguró que, para hacer frente a este contexto, primero se debe implementar una política seria contra la evasión y el contrabando, medida por resultados.
En segundo lugar, planteó una política de competitividad que amplíe la base tributaria e incluya mejoras en logística, trámites, crédito e inversión pública efectiva, en beneficio de los distintos sectores de la economía.
Impuestos a la baja en 2026
Entre enero y agosto, la recaudación fue de ¢4.289.987 millones, lo cual significó una baja de 0,8%, frente a los ¢4.323.751 millones del mismo periodo año pasado.
A agosto, último dato disponible, el deterioro se concentró principalmente en los impuestos a la propiedad, el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el Impuesto Selectivo de Consumo (ISC).
Para el expresidente del Banco Central de Costa Rica (BCCR), Rodrigo Cubero, la baja en la recaudación está ligada al efecto de la apreciación del tipo de cambio sobre los costos de las empresas que perciben sus ingresos en dólares, pero atienden sus obligaciones en colones.
“A pesar de que el gasto se ha mantenido relativamente disciplinado, las cifras fiscales se están deteriorando como consecuencia de una caída en la recaudación que es síntoma de la enfermedad que aqueja a la economía nacional que tiene que ver con la apreciación cambiaria y la inflación negativa”, apuntó Cubero.
Por otro lado, el superávit primario alcanzó 0,8% del PIB, su nivel más bajo de los últimos cinco años.
Hacienda destaca este resultado como un hito, pues el Gobierno acumula seis años consecutivos con superávit primario, desde 2021. En términos nominales, el superávit alcanzó ¢435.251 millones a agosto.
Fernando Rodríguez, exviceministro de Hacienda, estimó que las cifras fiscales, en general, responden a un contexto de desaceleración de la economía del país.
Consideró que la recuperación será compleja porque Hacienda deberá tomar decisiones para garantizar mayores niveles de recaudación.
“Hay que afinar el lápiz, llegó la hora de sentarse en la mesa de dibujo para diseñar una reforma que trate de resolver estos problemas y otros que se van a presentar más adelante”, indicó Rodríguez.
El exviceministro recordó que algunas decisiones en materia tributaria no son políticamente atractivas y le correspondería a Hacienda asumir el costo político.
