Agencia AP. 27 febrero

Nueva York. Los bitcoines pueden comprar un reloj TAG Heuer, un pasaje de avión o un sándwich de carne. Pero, ¿cómo funciona eso realmente?

Las compras con bitcoines y otras divisas digitales siguen siendo un fenómeno relativamente aislado. Mucha gente adquiere bitcoines más como inversión que como moneda de uso corriente.

Y el complejo funcionamiento de la volátil moneda puede espantar a los neófitos. ¿Cuáles son las comisiones? ¿Y los impuestos? ¿Cómo usas una divisa que puede devaluarse significativamente en el tiempo que pasa entre los aperitivos y la cuenta después de una comida?

Comprar algo con bitcoines puede ser muy sencillo, un par de clics en el teléfono. Pero hay que tomar ciertas precauciones. Un vistazo a una transacción, la compra de un automóvil Subaru del 2017 de un residente de Virginia a un concesionario del estado de Nueva York ayuda a comprender la mecánica de los bitcoines.

Jonathan Cypert junto a su Nuevo Subaru Impreza 2017, en Virginia, Estados Unidos. Fue comprado con los bitcoines que él adquirió en el 2011. Transfirió 2,34790481 de esta criptomoneda para cerrar el trato. Febrero 2018. (AP Photo/Steve Helber)
Jonathan Cypert junto a su Nuevo Subaru Impreza 2017, en Virginia, Estados Unidos. Fue comprado con los bitcoines que él adquirió en el 2011. Transfirió 2,34790481 de esta criptomoneda para cerrar el trato. Febrero 2018. (AP Photo/Steve Helber)
La idea es hacer el negocio

Eugene Rubinchuk no compró la divisa digital porque le gusta permanecer anónimo ni para asestar un golpe a los bancos. Lo hizo para ganar dinero.

Rubinchuk y su padre Michael promueven su concesionaria de autos en televisión, con una publicidad en la que el padre aparece con un sombrero de pie. La divisa digital es tan solo otra herramienta a su disposición.

“Es una forma de llegar a clientes que normalmente no se fijarían en nosotros”, explicó.

Los autos y camiones que venden se cotizan en dólares. Lo único que tuvo que hacer Rubinchuk es contratar un servicio que le permite aceptar divisas digitales si surge un comprador que quiere pagar con bitcoines.

El pago con criptodivisas

Jonathan Cypert experimentó tempranamente con bitcoines y no le fue nada mal.

En el 2011 leyó acerca de una divisa creada hacía dos años cuyo valor se multiplicaba e invirtió 2.000 dólares en computadoras para poder explotar los bitcoines durante un año y medio. Ese es el complicado proceso que premia a los participantes con avanzados conocimientos de tecnología que verifican sus transacciones con bitcoines por medio de sus libros de contabilidad públicos, llamados blockchain.

Cuando se metió en esto, un bitcóin se cotizaba a $2,50. El día que decidió comprarle un Subaru usado, con pocos kilómetros encima, a su mujer, un bitcóin costaba $14.000.

Este joven de 32 años, de Virginia, ve los bitcoines como una especie de reserva que lo ayudará a sobrevivir cuando se retire de las fuerzas armadas. (Consciente del peligro que representa el robo de datos personales, Cypert pidió que no se publicase su ciudad ni la rama de las fuerzas armadas en la que sirve).

“A esta altura, te preguntas por qué no aprovechar el momento”, dijo Cypert. “Puedo tomar algunas de las ganancias”.

La negociación

Rubinchuk y Cypert hablaron por teléfono la noche de 2 de enero y acordaron la transferencia de un Subaru WRX STI por $34.640.

Después, tuvieron que ponerse de acuerdo en torno al valor de los bitcoines según las tasas de cambio del momento. Revisaron los precios en sus pantallas y acordaron que un bitcóin valía $14.755. Cypert transfirió 2,34790481 bitcoines de su cuenta electrónica personal a una de Rubinchuk.

También abonó una comisión de $3,50, dinero que ayuda a mantener el sistema funcionando.

“Estaba muy nervioso, revisando cada cinco minutos a ver si el dinero estaba disponible". Eugene Rubinchuk

Acto seguido, Rubinchuk vio cómo el valor de los bitcoines subía y bajaba mientras esperaba que la moneda digital fuese convertida en dólares.

Los riesgos

Rubinchuk quería hacer la conversión rápidamente en caso de que los bitcoines se devaluasen. Es bien sabido que la divisa puede ganar o perder 400 dólares en media hora.

Pero el servicio que usaba debe recibir varias confirmaciones antes de proceder. Rubinchuk recuerda que esperó nerviosamente 30 o 45 minutos.

“Estaba muy nervioso, revisando cada cinco minutos a ver si el dinero estaba disponible”, relató.

Al final de cuentas, cobró casi lo que valía el auto en el momento en que se cerró la venta. El bitcóin se cotizaba apenas $7 por debajo del precio que habían tomado como referencia.

El dinero llegó a su cuenta en 48 horas.

El dinero sucio

Las divisas digitales son usadas por delincuentes para transferir fondos en forma anónima.

Rubinchuk informó al servicio de rentas internas acerca de la operación y reveló cómo había recibido el dinero.

14/12/2017. Tienda UV.Line, local 17A, Plaza Florencia, San Rafael, Escazú, en Costa Rica. En la tienda UV.Line, de ropa y accesorios con protección solar, aceptan bitcoines, dinero virtual, como forma de pago. Fotos Melissa Fernández Silva
14/12/2017. Tienda UV.Line, local 17A, Plaza Florencia, San Rafael, Escazú, en Costa Rica. En la tienda UV.Line, de ropa y accesorios con protección solar, aceptan bitcoines, dinero virtual, como forma de pago. Fotos Melissa Fernández Silva
Todo es cuestión de tiempo

Las comisiones de los miners bajaron marcadamente este año y los promotores de la ciberdivisa aseguran que las nuevas tecnologías están resolviendo los problemas de congestionamiento. Rubinchuk tuvo que esperar solo 15 minutos para hacer una conversión la semana pasada, tras su segunda venta con bitcoines, la de un Hyundai Elantra del 2016.

Hace poco, en Hillsboro, Oregon, Jeff Hanzlig compró artículos para el cultivo de marihuana por valor de $288 en una transacción que se completó en pocos minutos. Transmitió 0,03305451 bitcoines mediante su teléfono, que leyó un código en la tableta del vendedor. La misma aplicación permitió a Hanzlik elegir pagar una cuarta parte de las comisiones.

“Si quieres pagar un café con bitcoines, estás de malas. Esto no está para eso en este momento”, expresó. “Pero las cosas pueden cambiar”.