Economía

Competencia perfecta: Despropósito y penoso espectáculo político

Jornada 4x3 en Costa Rica no garantiza condiciones laborales dignas ni equitativas.

José Luis Arce, economista y columnista de Competencia Perfecta.
José Luis Arce, economista y columnista de Competencia Perfecta.

La discusión legislativa en torno a las denominadas jornadas extraordinarias ha constituido, desde su origen y en múltiples aspectos, un despropósito y un triste reflejo de la baja calidad del debate entre actores políticos y, sobre todo, de la forma en cómo se manipula y tergiversa la realidad sin el más mínimo sonrojo.

La discusión sobre este tema ha retornado al legislativo, varios años después de que los errores de procedimiento legislativo durante el trámite que condujo a su aprobación condujeran a que fuera declarada inconstitucional; desde ese intento fallido sigue siendo notoria la ausencia absoluta de reformas significativas que realmente mejorarían la capacidad de competir de la economía costarricense, y por lo tanto, harían repicar más ruidosamente las cajas registradoras del sector empresarial, y mucho más de las que conducirían a que el crecimiento fuese mucho más equitativo e inclusivo.

En el debate político – en el mejor de los casos por ingenuidad y desconocimiento, pero en el peor, por manipulación – los defensores del proyecto parecen desconocer la naturaleza de los mercados y las relaciones laborales, pretendiendo regularlas desde el privilegio y con leyes que, ante la realidad, no serán más que letra muerta; sino porque, además, en tiempos de política tribal y polarización exacerbadas, la aprobación de la reforma – a sangre y fuego, pretenden algunos – es vista por el Ejecutivo y algunos grupos políticos como un fin en sí mismo, más en un momento en que escasean logros concretos para mostrar y alardear, especialmente, de cara a los grupos de interés que les apoyan.

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