Economía

Columna Vida en la Empresa: Líderes de ruptura

Álvaro Cedeño, columnista de Economía
Álvaro Cedeño, columnista de Economía Archivo

Entornos con cambios profundos, probablemente demanden cambios profundos en las estrategias. ¿Y estos cambios profundos podrán ser realizados por los líderes tradicionales?

Churchill no era un líder tradicional. Chamberlain sí. Chamberlain no hubiera peleado la guerra contra el nazismo. Churchill la peleó y la ganó. La historia sería otra si la Gran Bretaña se hubiera apegado a Chamberlain. Erick Barker, blogger, autor, llama líderes filtrados, a quienes llegan a las posiciones de vértice porque la organización que los designa los considera como representantes de su cultura, de su manera de ser. Esos líderes filtrados, con alta probabilidad, se apegarán más al statu quo, que a las decisiones de ruptura.

Lo anterior sugiere algunas preguntas. ¿Cómo surge, en una institución tan conservadora como la Iglesia Católica, de tiempo en tiempo, un líder filtrado con planteamientos revolucionarios? Ejemplo, Juan XXIII. Tenía 77 años cuando fue electo Papa. Y según se dice, se le eligió para que fuera un Papa de transición, que permitiera, en unos cortos años, elegir a otro, ahora sí con más intención de permanencia. La historia es reciente. Tres meses después de su elección, convoca al Concilio Vaticano II, el cual se decía, iba a dejar entrar nuevos aires en la milenaria organización. Y cierto, entraron esos nuevos aires, pero entró también un torbellino renovador.

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