El Banco Central de Costa Rica (BCCR) adelantó el momento en que prevé que la inflación ingresará al rango de tolerancia alrededor de la meta, según su más reciente Informe de Política Monetaria (IPM), presentado este viernes 30 de octubre.
En su última proyección, el ente emisor prevé que el indicador entraría a ese rango durante el segundo trimestre del 2027, dos trimestres antes de lo pronosticado un mes atrás, debido al impacto del incremento en los precios del petróleo sobre la inflación.
“Se adelantó (el ingreso al rango de tolerancia). Probablemente en marzo ya está rondando el 2% (la inflación), pero no quisimos exagerar, entonces es el segundo trimestre. Si se nos desvía (de la trayectoria central), la inflación podría ser mayor”, manifestó Róger Madrigal, presidente del BCCR, quien añadió que los precios del petróleo se mantienen altos.
El 24 de setiembre, Madrigal había señalado que el indicador retornaría al rango de tolerancia establecido por el emisor, de ±1 punto porcentual alrededor de la meta del 3%, entre finales de 2027 e inicios de 2028.
En setiembre pasado, la inflación, medida por la variación interanual del índice de precios al consumidor (IPC), volvió a terreno positivo, luego de 16 meses consecutivos de registrar variaciones negativas.
El indicador cerró con un incremento interanual del 0,34%, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC). Desde marzo pasado, el IPC empezó un repunte gradual, impulsado principalmente por los conflictos en Oriente Medio y su efecto sobre los precios del petróleo.
Pese a ese repunte, el indicador acumula 40 meses consecutivos por debajo del rango de tolerancia establecido por el Banco Central. La meta de la entidad es una inflación del 3%, nivel que no se alcanza desde abril de 2023.
El alza en el precio del petróleo se ha reflejado en un incremento en el costo de los combustibles. (Rafael Pacheco Granados/Rafael Pacheco Granados)
Combustibles y El Niño
Madrigal dijo que el resultado inflacionario de setiembre constituye una señal más concreta de que los efectos del encarecimiento del petróleo se sienten de forma directa. Añadió que la inflación de los combustibles alcanza los dos dígitos y que el aumento de sus precios supera al del petróleo debido a los márgenes de refinamiento.
El presidente del BCCR afirmó que los efectos se sienten principalmente en la división de transporte del IPC. Esta incluye los combustibles, el transporte público —como taxis y autobuses— y los vehículos.
El jerarca explicó que el IPC mide los precios del consumo final, por lo que contempla el valor de los combustibles utilizados para el transporte personal, pero no los destinados a la producción.
No obstante, señaló que podrían surgir efectos de segunda ronda, que ocurren cuando un choque inicial de precios, como el encarecimiento del petróleo, se traslada al resto de la economía mediante mayores costos. “Algo de eso se va a dar”, enfatizó.
El pasado 29 de octubre, la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) aprobó un aumento de hasta ¢89 por litro en los combustibles de mayor consumo en el país, como parte del ajuste extraordinario correspondiente a octubre de 2026.
La gasolina regular pasará de ¢719 a ¢808 por litro, mientras que la súper aumentará ¢42, al pasar de ¢764 a ¢806. Por su parte, el diésel registrará un incremento de ¢23 por litro, con lo que su precio también llegará a ¢808.
Madrigal expresó que el fenómeno de El Niño podría coincidir con el alza en los precios de los combustibles, lo que intensificaría las presiones inflacionarias. Asimismo, señaló que este fenómeno podría afectar los sectores pecuario y agrícola, con repercusiones en productos como el banano, el arroz, la caña de azúcar y la piña.
También podría incidir en la generación de electricidad, debido a una menor disponibilidad de lluvias, que obligaría a recurrir a la generación térmica, basada en combustibles, que están más caros.
“Hay una parte de la inflación que hay que dejar que se manifieste; sería una torpeza pensar que con un ajuste en la tasa de política monetaria va a llover menos o a llover más. Pero los famosos efectos de segunda ronda son los que hay que tener mucho cuidado. Todavía hay espacio (para que se manifieste la inflación)”, indicó Madrigal.
A inicios de octubre, el economista jefe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), Stefano Scarpetta, dijo que la inflación general ya aumentó en el mundo a raíz del alza de los precios del petróleo.
Scarpetta agregó que, si el conflicto en Oriente Medio se prolonga, los precios del petróleo podrían mantenerse elevados durante más tiempo. El conflicto ha dificultado el tránsito de crudo por el estrecho de Ormuz, lo que ha provocado fuertes aumentos en los precios frente al año pasado.
El economista de la OCDE también señaló que el fenómeno de El Niño podría representar un choque adicional y generar un efecto “potencialmente mucho mayor” sobre los precios de los alimentos y, por lo tanto, sobre la inflación.