El utensilio de plástico impedía al quelonio respirar con normalidad. La tortuga probablemente tragó la pajilla y al tratar de expulsarla, esta se dirigió al conducto equivocado.
"Lamentablemente esto es consecuencia del hábito del un solo uso y el empleo de plástico no biodegradable con que actualmente vivimos. Existe una solución y está se asienta en nuestras decisiones. Por favor diga no al plástico de un solo uso. Cada pajilla, bolsa o botella plástica termina en los océanos y podría marcar la diferencia entre la vida o muerte de cualquier animal marino", escribió Robinson en su perfil de Facebook.
Según la organización Ocean Conservancy, las pajillas y removedores de plástico se encuentran entre los 10 residuos más comunes encontrados por los voluntarios durante las jornadas de limpieza de playa.