Aplicaciones Científicas

Laboratorio de Arqueología mira hacia atrás para entender de dónde vienen los ticos

Se tienen registros de 500 sitios precolombinos, incluyendo restos orgánicos como huesos y semillas, cerámica, piedra, oro y jade. También se preservan los diarios de campo de hace 50 años.

Nazareth Solís mientras clasifica y enumera las piezas de cerámica y piedra recién recolectadas durante una de las campañas de excavación realizada por estudiantes y profesores de la Universidad de Costa Rica.
Nazareth Solís mientras clasifica y enumera las piezas de cerámica y piedra recién recolectadas durante una de las campañas de excavación realizada por estudiantes y profesores de la Universidad de Costa Rica. Graciela Solís
Laboratorio de Antropologia Nazareth Solís mientras clasifica y enumera las piezas de cerámica y piedra recién recolectadas durante una de las campañas de excavación realizada por estudiantes y profesores de la Universidad de Costa Rica. (Graciela Solís)

Sobre un trozo de papel aluminio, y con ayuda de una pinza, la arqueóloga María López escudriña una muestra de suelo. Con paciencia y pericia, escarba entre la tierra en busca de semillas carbonizadas que revelen lo que comían personas que vivieron siglos atrás.

Solo se requiere una semilla, un trozo de madera quemado por las llamas de los fogones, hebras de textiles, almidones o simples restos vegetales para que López y sus colegas del Laboratorio de Arqueología de la Universidad de Costa Rica (UCR) puedan datar la ocupación de determinado sitio y, a partir de allí, reconstruir cómo era la Costa Rica donde vivieron nuestros antepasados precolombinos.

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