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​Más dictados y juegos en la escuela para mejorar la ortografía

Escribir bien es una de las habilidades necesarias para conseguir mejores oportunidades en el siglo XXI. Mejorar la ortografía es una tarea pendiente en nuestro sistema educativo que bien podría atenderse con más dictados, lectura y propuestas lúdicas en las aulas.

En Costa Rica, los resultados de la Prueba de Escritura del Estudio Regional Comparativo y Explicativo, publicados el año pasado, revelaron que más de la mitad de los estudiantes de Primaria se ubicó en los niveles de desempeño más bajos en ortografía inicial.
En Costa Rica, los resultados de la Prueba de Escritura del Estudio Regional Comparativo y Explicativo, publicados el año pasado, revelaron que más de la mitad de los estudiantes de Primaria se ubicó en los niveles de desempeño más bajos en ortografía inicial.

Ante la mala ortografía, juguemos más en las aulas. Sin importar si es clase de Ciencias o de Español, corrijamos la ortografía desde la niñez, mediante el juego, los dictados y una aproximación lúdica a la lectura. Debemos trascender la concepción de la ortografía como un mero requisito y fomentar el placer de leer y escribir bien. Esto se ha vuelto un imperativo ineludible para nuestro sistema educativo.

Ignorar los errores ortográficos en las aulas equivale a ser cómplices de una mediocridad que limita las oportunidades para el futuro de niños, niñas y jóvenes. En Costa Rica, los resultados de la Prueba de Escritura del Estudio Regional Comparativo y Explicativo, publicados el año pasado, revelaron que más de la mitad del alumnado se ubicó en los niveles de desempeño más bajos en ortografía inicial. Estas cifras son alarmantes y demandan una acción urgente.

Basta con echar un vistazo a los mensajes de texto, los correos electrónicos y los chats; para darse cuenta de cómo se omiten tildes, se escriben palabras sin la “h”, se reemplazan el “que” y “c” por la “q” o la “k” (k pasa?, xq, etc.), se omiten letras y se cometen errores al usar la “s”, “c”, “z”, “v” y “b”. Estos descuidos ortográficos se han vuelto una tendencia preocupante y es nuestro deber abordar esta situación.

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