Opinión

Estabilizar el clima es el mayor desafío de nuestra era, pero ¿lo estamos asumiendo?

Con una economía lineal basada en combustibles fósiles, hemos despertado de un largo sueño a un enemigo que en otros tiempos ha demostrado ser implacable

APP086 ANTÁRTIDA 10/01/2012.- Vista de un bloque de hielo tomada a bordo del Aurora Australis mientras el barco navega a través de los bloques de hielo por las aguas de la Antártida hoy, martes 10 de enero de 2012. El buque se dirige a la bahía Commonwealth donde la División Antártica Australiana conmemorará el centenario de la primera exploración australiana al continente blanco liderada por Douglas Mawson. EFE/Dean Lewins PROHIBIDA SU PUBLICACIÓN EN AUSTRALIA Y NUEVA ZELANDA
APP086 ANTÁRTIDA 10/01/2012.- Vista de un bloque de hielo tomada a bordo del Aurora Australis mientras el barco navega a través de los bloques de hielo por las aguas de la Antártida hoy, martes 10 de enero de 2012. El buque se dirige a la bahía Commonwealth donde la División Antártica Australiana conmemorará el centenario de la primera exploración australiana al continente blanco liderada por Douglas Mawson. EFE/Dean Lewins PROHIBIDA SU PUBLICACIÓN EN AUSTRALIA Y NUEVA ZELANDA DEAN LEWINS
El aumento de temperaturas ha hecho que la cantidad de hielo que se desprende de los glaciares de Groenlandia sea mayor. Foto: Archivo LN (DEAN LEWINS)

La historia de la Tierra es una historia de cambio, en ocasiones gradual e imperceptible y en otras súbito y estremecedor. Y es que, han sido una serie de fuerzas impulsoras de cambio las que han dado forma al planeta que hoy conocemos. Uno vivo.

En sus orígenes la Tierra era mucho más cálida que en la actualidad, semi-incandescente, con una atmósfera rica en dióxido de carbono (CO2) y pobre en oxígeno. Poco a poco la temperatura fue descendiendo, gracias a enormes precipitaciones que resultaron en la formación de los océanos primitivos, donde hace unos 4.000 millones de años apareció la primera célula. Muy pronto, pequeñas algas fotosintéticas cargaron la atmósfera con oxígeno al absorber enormes cantidades de CO2. Ese proceso cambió por completo la apariencia de la Tierra y potenció como ningún otro la diversificación de la vida.

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