Cambio educativo

¿Por qué la tecnología nunca reemplazará a una buena maestra?

La tecnología es transitoria, se vuelve obsoleta de forma rápida; es una herramienta más. La interacción, la motivación y la curiosidad las provee la maestra. Educar es uno de los verbos más sublimes: hacerlo bien, un compromiso con mejorar la calidad de vida.

La tecnología es solo un medio más, la mediación facilitada por el docente es el factor que marca diferencias en los procesos de enseñanza y aprendizaje.
La tecnología es solo un medio más, la mediación facilitada por el docente es el factor que marca diferencias en los procesos de enseñanza y aprendizaje.
La tecnología es solo un medio más, la mediación facilitada por el docente es el factor que marca diferencias en los procesos de enseñanza y aprendizaje.
La tecnología es solo un medio más, la mediación facilitada por el docente es el factor que marca diferencias en los procesos de enseñanza y aprendizaje.

Una computadora o un celular con Internet no pueden reemplazar a una buena maestra o a un buen maestro. La interacción entre la persona que educa y sus aprendientes es la única chispa capaz de encender la curiosidad, fomentar las preguntas, las dudas, el deseo de búsqueda y la esperanza. La educación es, esencialmente eso: diálogo y motivación.

¿De qué sirve tener a un estudiante conectado a Internet, si es incapaz de discriminar entre el contenido real y el falso que le ofrece la web?, ¿de qué sirve que creamos que esa niña o niño es “nativo digital” porque sabe mover los dedos sobre una pantalla táctil si sus competencias sociales, su comprensión lectora, la ética y la crítica sobre el entorno en que habita son nulas?

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