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El corazón sagrado de Alajuela

La erección de la cúpula de la catedral de Alajuela fue casi novelesca.

Las ermitas de la Colonia eran realmente miserables. En 1782, la primera misa de Alajuela se celebró en un oratorio en casa prestada. Pronto se construyó, como templo, un cobertizo de 15 varas de ancho por 75 de largo. Tenía un techo amarrado con bejucos y paredes de bahareque sostenidas por horcones rústicos, afirmados con clavos de ruedas de carreta.

El altar mayor estaba sobre tablas sin clavar, los incensarios eran guacales y el piso era de tierra. Poco a poco, la feligresía aportó y logró edificios más afianzados.

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