¿Dónde termina lo humano y comienza la bestia? Esa pregunta atraviesa Consagración de la carroña, la nueva exposición individual del artista costarricense Jesús Mejía, que reúne siete pinturas al óleo de mediano y gran formato en Galería Talentum, en San José.
La muestra permanecerá disponible hasta el 29 de noviembre. En las obras, animales y figuras humanas comparten escenas marcadas por la violencia, la destrucción y las relaciones de poder.
Lobos, hienas, zopilotes, ovejas y cabras funcionan como símbolos de distintas conductas: desde la depredación y la agresividad hasta la docilidad y la manipulación, como explica el artista.
Obras del artista Jesús Mejía, parte de su exposición 'Consagración de la carroña'. ( Jesús Mejía/Cortesía de Jesús Mejía)
Mejía plantea una exploración de la demagogia como instrumento de control social. Su propuesta parte de una comparación entre los instintos animales y las acciones humanas para cuestionar las justificaciones con que las personas ejercen la violencia o someten a otras.
“Estamos en tiempos de involución humana”, afirma el artista en la descripción de la muestra. “Comparar la sociedad con animales que parecieran ser más éticos que nosotros me parece interesante para reflexionar en torno a qué nos hace mejores, distintos a ellos”, dice.
Del cerdo a otras especies
La exposición amplía una línea de investigación que Mejía desarrolló en trabajos anteriores, como Liturgia (2023) y Letanías urbanas (2025). En esas series, el cerdo ocupaba un lugar central como representación de lo desagradable, lo impuro y lo grotesco, con referencias a la iconografía religiosa.
“Mi intención es establecer una relación simbólica en las escenas donde los animales que integró en la composición representan conductas, intenciones o características de los personajes dentro del universo simbólico de la serie”, dice Mejía.
“En trabajos anteriores como Liturgia y Letanías urbanas, había explorando la imagen del cerdo dentro de temáticas relacionadas con la violencia social, usandolo como imagen de lo desagradable, impuro y lo grotesco, con muchas referencias religiosas también”, explica.
Obras del artista Jesús Mejía, parte de su exposición 'Consagración de la carroña'. ( Jesús Mejía/Cortesía de Jesús Mejía)
En Consagración de la carroña, el artista extiende esa relación simbólica a otras especies. Cada animal adquiere un significado según sus características y el contexto en que aparece.
Las escenas incluyen multitudes, figuras monumentales, cuerpos vulnerables y animales en espacios atravesados por el fuego, la oscuridad y la destrucción. Los contrastes entre luces y sombras, junto con una marcada tensión cromática, acentúan el carácter dramático de las composiciones.
Su lenguaje incorpora recursos asociados con la pintura barroca y el tenebrismo, especialmente los contrastes de luz y sombra para acentuar la tensión de las escenas.
Jesús Daniel Mejía Fonseca, nacido en 1999, se formó en Arte y Comunicación Visual con énfasis en pintura en la Universidad Nacional. En 2023, su exposición Liturgia, presentada en Galería Talentum, recibió el Premio Nacional de Artes Visuales Francisco Amighetti en la categoría bidimensional.