Áncora

Estreno de ‘Don Giovanni’: El drama de una ópera a medio llenar

La producción de la Compañía Lírica Nacional, una inversión de ¢70 millones, se estrenó el domingo con un buen conjunto de cantantes nacionales y poco público. Acá las impresiones de una espectadora y periodista preocupada por la situación

22/07/2018 Teatro Melico Salazar. San José.Estreno de la Opera Don Giovanni,  la Compañía Lírica Nacional estrena Don Giovanni, ópera en dos actos del compositor austriaco Wolfgang Amadeus Mozart, en el Teatro Popular Melico Salazar con la participación de la Orquesta Sinfónica Nacional de Costa Rica, el Coro Sinfónico Nacional y ocho cantantes líricos –siete son costarricenses–, todos bajo la batuta de Arthur Fagen como director musical y Matthew Lata, como director escénico.
Fotos de Diana Méndez
22/07/2018 Teatro Melico Salazar. San José.Estreno de la Opera Don Giovanni, la Compañía Lírica Nacional estrena Don Giovanni, ópera en dos actos del compositor austriaco Wolfgang Amadeus Mozart, en el Teatro Popular Melico Salazar con la participación de la Orquesta Sinfónica Nacional de Costa Rica, el Coro Sinfónico Nacional y ocho cantantes líricos –siete son costarricenses–, todos bajo la batuta de Arthur Fagen como director musical y Matthew Lata, como director escénico. Fotos de Diana Méndez Diana Mendez
El barítono José Arturo Chacón (en primer plano) hace el papel de Don Giovanni en la ópera homónica de Mozart, que se presenta en el Teatro Melico Salazar. Foto: Diana Méndez. (Diana Mendez)

La noche de ese domingo 22 de julio, tras asistir al estreno de la ópera Don Giovanni, salí satisfecha y también molesta; es más, no estaba molesta, sino indignada. El único montaje de ópera que hace el Estado costarricense al año, que nos cuesta como país ¢70 millones e involucra el talento y esfuerzo de más de 100 artistas y técnicos, estaba a medio llenar (no exagero ni importa si soy de las que veo el vaso medio lleno o medio vacío).

Sí, a las 5 de la tarde en punto, el flamante estreno de la Compañía Lírica Nacional mostraba cientos de butacas vacías en la gigantesca luneta del Teatro Melico Salazar; era una escena acongojante.

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