Áncora

Barro que resiste: Conozca la cerámica de Guaitil y San Vicente

La tradición de cerámica de estas zonas de Guanacaste nos recuerdan el valor de las artes compartidas en nuestras comunidades.

Cerámica de Guaitil
Cerámica de Guaitil Mariana Arce Mercado / UCR 2017

La cerámica es un arte presente en Costa Rica desde épocas previas a la conquista. En la actualidad distintos pueblos continúan su práctica, siendo incluso una especialidad artística en diversas universidades públicas del país. Para Guaitil y San Vicente, dos comunidades de artistas populares guanacastecos, se conocen documentos que evidencian su importancia desde inicios del siglo pasado.

En sus orígenes, la alfarería fue una práctica doméstica heredada por las mujeres de la comunidad, quienes la ejercían para asegurar el sustento de sus familias. Dominaban el arte de transformar el barro en utensilios necesarios para sustentar la vida cotidiana. Hacían ollas para cocinar frijoles, comales para las tortillas y tinajas para acarrear y conservar agua. Ellas también vendían estos objetos a mercados locales y nacionales en Nicoya, Puntarenas y San José.

Estas piezas eran decoradas con pigmentos naturales, arcillas coloridas extraídas de la propia tierra llamadas curioles. Estos curioles generan tonalidades cremas, anaranjadas, rojizas y negras. Su ubicación y formas de extraerse son parte de la herencia alfarera que aún sigue presente y constituye un elemento fundamental de su identidad.

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