Ministerio de Salud pidió que se tapen las captaciones y se utilicen mallas perimetrales

Por: Eillyn Jiménez B. 4 febrero, 2016

La Municipalidad de Aserrí reconoció que el cantón se encuentra en estado de emergencia por problemas de calidad y cantidad del agua para consumo.

Denuncias de los vecinos porque el agua llega llena de piedras y barro y un reciente brote de hepatitis A dan cuenta de la situación que afecta a 60.000 habitantes.

Leticia Castro, alcaldesa de Aserrí, sostuvo que los problemas con el líquido se han mantenido por décadas e insistió en que actualmente no tienen el presupuesto necesario para realizar todas las mejoras que se requieren.

“En emergencia estamos desde hace rato, pero no podemos subsanar esto. Es un proceso de restauración de problemas de muchos años, hemos actuado con responsabilidad a través de inversiones”, manifestó.

Según la jerarca, actualmente trabajan en un plan de mantenimiento de las fuentes de agua. Incluso, desde el martes, agilizaron las obras de campo para mantener las tomas y captaciones de agua lo más limpias posibles.

Esta acción coincide con una manifestación de vecinos el lunes pasado, minutos antes de que el Concejo Municipal sesionara. En esa reunión se declaró emergencia por las fuentes de agua y se le prometió a los vecinos una intervención.

Hace tres semanas el Ministerio de Salud reportó un brote de hepatitis A en los barrios La Piedra y Bella Vista, que afectó, hasta ahora, a 83 personas, según precisó William Barrantes, director general del Salud.

Algunos de los tanques de captación están a la intemperie, lo que facilita su contaminación. Melissa Fernández

En Aserrí, hay 10 acueductos administrados por las autoridades locales y dos más a cargo de Asadas y los problemas varían entre ellos.

Por ejemplo, las captaciones de agua que abastecen a los vecinos de los barrios que se vieron afectados por el brote de hepatitis A, se realizan a cielo abierto. Ahí, en La Piedra y Bella Vista viven 600 personas.

“El agua se toma de un río, luego pasa a una planta de captación y de ahí llega a un tanque que solo cuenta con trampa de lodo. Hay personas viviendo alrededor de los tanques, hay ganado y plantaciones cerca. Además, no hay mallas y el agua la cloran en el tanque”, explicó Roberto Corrales, vecino de la localidad.

En un análisis de vigilancia hecho por el AyA entre noviembre del 2014 y octubre del 2015, en acueductos clorados y no clorados de Aserrí y administrados por la municipalidad, se detectó que seis no tenían calidad de agua potable, contra tres que sí tenían.

Darner Mora, director del Laboratorio Nacional de Aguas del AyA, cree que aún faltan más estudios para saber dónde se está contaminando el agua y realizar una inspección de las fuentes.

Por último, en verano los aserriceños padecen por la falta de líquido, y durante el invierno porque el agua llega sucia a las casas.

"El agua se toma de un río, luego pasa a una planta de captación y de ahí llega a un tanque que solo cuenta con trampa de lodo. Hay personas viviendo alrededor de los tanques, hay ganado y plantaciones cerca", Roberto Corrales, vecino.

Así las cosas, vecinos como Armando Arce, quien vive en barrio La Piedra, tiene que comprar agua embotellada para consumo y ya instaló filtros para que el agua que llega por la tubería esté un poco más limpia.

Medidas. William Barrantes confirmó que el Ministerio de Salud impuso medidas sanitarias para mejorar la situación. Entre ellas, que se cubran los tanques de recepción y se coloquen mallas perimetrales para evitar que alguien entre a contaminar las fuentes.

“En una reunión el Ministerio de Salud se comprometió en conjunto con Acueductos y Alcantarillados (AyA) a hacer muestreos para detectar bacterias y coliformes fecales en el agua. Además, se acordó por parte de la municipalidad mejorar la captación del agua y cambiar parte de la tubería”, detalló Barrantes.

Delegar la administración. El funcionario de Salud agregó que se habló de la posibilidad de que el AyA opere los acueductos, pero sabe que eso no será en el corto plazo; por lo que, por ahora, lo que habrá es apoyo técnico para que el agua sea apta para consumo.

En el AyA, por su parte, tampoco hay una decisión tomada sobre asumir la administración de los ductos locales.

"Desde hace años se viene hablando de ese tema, pero por ahora lo que se requiere es un convenio para realizar un control de calidad de agua adecuado", comentó Darner Mora.

En la acera local, la alcaldesa, Leticia Castro, desmintió que se esté pensando en la posibilidad de delegar la administración de los acueductos al AyA y ratificó que están en proceso de renovación para mejorar la calidad del agua en la región.

La funcionaria no precisó de cuánto dinero disponen para estas obras o cuándo estarían listas.