Parlamento también derogó las leyes que restringían las manifestaciones

 29 enero, 2014

Kiev. AFP. El presidente ucraniano, Víktor Yanukóvich, aceptó ayer la dimisión del primer ministro y de su gobierno, en un intento por resolver la crisis política en el país , el mismo día en que el Parlamento derogó las leyes que restringían los derechos de los manifestantes en Kiev.

El primer ministro, Nikolái Azárov, será sustituido, temporalmente, por el vice primer ministro Serguéi Arbúzov, otro fiel al jefe de Estado, Yanukóvich.

El actual Ejecutivo seguirá gestionando los asuntos corrientes hasta que se nombre un nuevo gobierno de reemplazo, según un decreto de la presidencia.

“Le he pedido al presidente de Ucrania que acepte mi dimisión del cargo de primer ministro, con el ánimo de propiciar mayores posibilidades de un compromiso político para resolver el conflicto pacíficamente”, dijo Azárov.

Uno de los líderes de la oposición, Vitali Klitschkó, acogió con satisfacción esta renuncia. “No es la victoria, pero sí un paso hacia la victoria”, declaró el exboxeador.

Más concesiones. Pocas horas después, el Parlamento ucraniano derogó las leyes aprobadas el 16 de enero, que castigaban casi toda forma de manifestación , y contemplaban penas de cárcel para cualquier participante.

La nueva legislación había sido denunciada por Occidente y había motivado un recrudecimiento de las protestas.

El Poder Legislativo, donde el Partido de las Regiones, de Yanukóvich, tiene mayoría, debatirá también el miércoles la cuestión de la liberación de los manifestantes encarcelados.

Pese a la renuncia de Azárov, el futuro político del presidente sigue siendo un punto de fricción en las negociaciones entre la oposición y Yanukóvich.

La situación en Ucrania también dominó la cumbre en Bruselas entre la Unión Europea y Rusia, en la que el presidente ruso, Vladimir Putin, pidió a los europeos no interferir en el conflicto.

La oposición quiere ver a Yanukóvich fuera del poder antes del final de su mandato en el 2015 y los radicales tratan de expulsarlo lo antes posible.