Se pretende incentivar acciones para conservar ese ejemplar centenario

Por: Michelle Soto 12 junio, 2015
El higuerón colorado es una de las 800 especies de higuerones que existen en el mundo. El “colorado” puede medir 12 metros. | ICT PARA LN
El higuerón colorado es una de las 800 especies de higuerones que existen en el mundo. El “colorado” puede medir 12 metros. | ICT PARA LN

De sus ramas cuelgan barbas de viejo y bromelias, pero también chiquillos que llegan a jugar al parque de las ruinas de Ujarrás, en Paraíso de Cartago.

Por su valor ecológico y cultural, el Instituto Nacional de Biodiversidad (INBio) otorgó el premio al Árbol Excepcional 2015 a este centenario higuerón colorado ( Ficus costaricana ).

Esta especie de higuerón se halla en el Valle Central, Guanacaste, Tortuguero (Pococí), Quepos y el valle de El General. Puede alcanzar 12 metros de altura.

El jurado, integrado por botánicos e ingenieros forestales, reconoció que este higuerón funciona como proveedor de alimento para animales silvestres y sirve de sostén a otras plantas como las bromelias, al tiempo que brinda belleza escénica a un lugar que visitan tanto nacionales como extranjeros.

“Su amplia sombra brinda a los visitantes una particular frescura. Durante la época de producción de hojas nuevas, las cuales son de un llamativo color rojizo, este imponente árbol sobresale entre la verde vegetación; por eso premiarlo refuerza el atractivo turístico del parque”, comentó Rodrigo Gámez, fundador y presidente del INBio.

El parque de las ruinas de Ujarrás es administrado por el Instituto Costarricense de Turismo (ICT) como una opción gratuita de esparcimiento.

“Hemos ejecutado una iniciativa de reforestación para continuar resguardando la amplia riqueza natural, lo que se engrandece con este importante reconocimiento, que realza la belleza escénica de este sitio emblemático y lo convierte en un elemento icónico del desarrollo y fortalecimiento del turismo”, manifestó el ministro de Turismo, Mauricio Ventura.

El INBio creó este premio en el 2003, para destacar la importancia de los árboles y los bosques, así como su significado en la vida de las personas y comunidades. Con ello, el Instituto procura inspirar acciones de conservación.

A la fecha se ha reconocido el valor de 11 árboles en distintos lugares del territorio nacional; entre estos, figuran un roble de San Gerardo de Dota, un cedro dulce de Tres Ríos de La Unión y un tirrá de Cervantes de Cartago.