
La periodista deportiva costarricense Melissa Alvarado se casó con el músico Édgar Brenes el pasado 26 de setiembre, durante una ceremonia civil celebrada en Guadalajara, México.
La elección del país tuvo un significado especial para la pareja, ya que fue en México donde se conocieron e inició su relación. Aunque Guadalajara no era un destino que ambos conocieran previamente, decidieron convertir la ciudad en el escenario de una celebración íntima, acompañados por familiares y amigos cercanos.
Para la ocasión, la comunicadora de Teletica Deportes eligió un look nupcial de inspiración clásica y romántica, en el que el encaje, el velo largo y un colorido ramo de flores se convirtieron en los principales protagonistas.
Un vestido de encaje y silueta clásica
Alvarado lució un vestido blanco de silueta ajustada en la parte superior, con un corsé que marcaba la cintura y daba paso a una falda amplia y vaporosa.
El diseño incorporaba aplicaciones de encaje con motivos florales sobre el corpiño, un detalle que aportó textura y romanticismo sin sobrecargar la prenda. La falda, elaborada con capas de tela ligera, añadió volumen y movimiento al conjunto.
Meses antes de la boda, la periodista había comentado que quería un vestido que reflejara su estilo personal. Para encontrarlo, contó con la ayuda de su hermana, propietaria de una tienda especializada en vestidos para eventos.
El resultado fue una propuesta tradicional, de líneas elegantes y con detalles que reforzaron el carácter romántico de su estilismo.

Velo largo y peinado recogido
El vestido fue acompañado por un velo largo de tul blanco, que caía sobre la espalda y se extendía hasta cerca del suelo. El accesorio reforzó la estética clásica del atuendo y acompañó la amplitud de la falda.
Para el peinado, Alvarado eligió un recogido alto y pulido, que dejó su rostro despejado. El cabello incorporó pequeños detalles brillantes que funcionaron como accesorios discretos y complementaron el velo sin restar protagonismo al vestido.
La elección permitió que el encaje del corpiño y la silueta del diseño se mantuvieran en el centro de atención.

Maquillaje luminoso y joyería sutil
La periodista apostó por un maquillaje glamuroso, pero de acabado natural. La piel lucía luminosa y uniforme, con tonos cálidos en el rostro y las mejillas.
En los ojos utilizó sombras neutras y terrosas, delineado oscuro y pestañas definidas, mientras que los labios se mantuvieron en una tonalidad nude rosada. El maquillaje acentuó la mirada sin romper la armonía del conjunto.
La joyería siguió una línea discreta. Melissa Alvarado utilizó aretes pequeños con un detalle brillante y prescindió de un collar llamativo, lo que permitió destacar el escote y las aplicaciones de encaje del vestido.

El ramo aportó el contraste de color
El elemento que introdujo mayor color al look fue el ramo de flores. El arreglo reunió rosas en tonalidades fucsia, magenta y borgoña, junto con flores blancas y acentos en naranja y amarillo.
El follaje verde y las ramas más ligeras le dieron una apariencia orgánica al ramo, en contraste con la estética más pulida y tradicional del vestido.
Los tallos fueron envueltos con encaje color marfil, cuyos extremos caían de forma natural y sumaban movimiento al arreglo floral.
La combinación entre el vestido blanco, el velo de tul, el peinado recogido y el maquillaje luminoso construyó una imagen de novia clásica. El ramo multicolor, en cambio, aportó un detalle de personalidad y frescura al estilismo.
La celebración también incluyó guiños a la gastronomía mexicana, con tacos y pozole entre los platillos compartidos por los asistentes.

