Viva

Tinta fresca: Nosotras

Elegantes. Banton y Melissa Mora desfilaron por la alfombra blanca de los Billboard latinos.  Máximo Productions USA para LN.
Elegantes. Banton y Melissa Mora desfilaron por la alfombra blanca de los Billboard latinos. Máximo Productions USA para LN.

Cuando Melissa Mora se sube al escenario, nos arden los ojos. Todas tenemos algo qué decir de ella: todas opinamos, a todas nos pica y aparece la necesidad incontenible de rascarnos. Nos rascamos siempre, sin darnos cuenta: cuando nos preguntamos en voz alta qué habrá hecho la compañera nueva para que le dieran el ascenso que estábamos esperando desde hace un año. Cuando llamamos “zorra” a una muchacha por el largo de su vestido. Hay algo de esas “mujeres enemigas”, que lo dice todo sobre nuestras propias carencias: odiamos a la que es más segura de sí misma.

Cuando llamamos "zorra" a una muchacha por el largo de su vestido. Hay algo de esas "mujeres enemigas" que lo dice todo sobre nuestras propias carencias. (William Sánchez)

A la que se atreve a usar una blusa más escotada. A la que se puso tetas. A la tarimera. A la que no le importa si se le ven las estrías. A cualquiera que lucre con su apariencia física. Para muchas, el único mérito de Melissa Mora es su cuerpo. Sin eso ella no es nada. Y a ese cuerpo condenado desde todos los flancos le lanzamos toda la basura imaginable: de fijo es una idiota. Seguramente es una cualquiera. No tiene ningún otro talento más allá de sus nalgas o sus caderas.

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