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Teleguía Videojuegos: Instinto primario

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La primera vez que jugué un juego de la serie Far Cry ocurrió hace unos tres años y medio. Fue el tercer episodio de la saga el que me hizo fascinarme con su mecánica de disparos y aventuras en primera persona, de sus atmósferas al tiempo embriagadora y angustiante, de sus rompecabezas, de sus mundos poblados de flora y fauna viva, de sus personajes oscuros y encantadores. A la fecha, Vaas Montenegro, el primer villano de Far Cry 3 , me sigue pareciendo uno de los personajes mejor logrados en un videojuego.

Desde entonces, Far Cry y yo establecimos una relación estable que, aunque vio sus malos momentos –mi partida de FC3 se borró dos veces, apenas misiones antes de terminar el modo historia–, tuvo más que apuntar en la columna de experiencias positivas. Lo mismo ocurrió con Far Cry 4 , que fue mi primer juego para el Playstation 4 y que por ello mismo le guardo un particular cariño, incluso sí me pareció menos emocionante que la entrega previa.

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