La creadora de contenido mexicana Cindy Tamez, su pareja y sus tres hijos fueron encontrados muertos el 30 de setiembre en Montemorelos, Nuevo León. Los cuerpos presentaban heridas de arma de fuego y fueron localizados en dos lugares: un vehículo y la vivienda de la familia.
Las primeras diligencias comenzaron esa mañana, cuando las autoridades encontraron los cuerpos de Tamez, cuyo nombre era Cinthia Abigaíl Tamez Rivera, y de su hijo menor, Gustavo Alan, de dos años, dentro de un Jeep en el sector de Los Fresnos.
Posteriormente, los agentes se trasladaron a la casa de la familia, ubicada en la calle Los Nogales, a unas tres cuadras. Ahí encontraron sin vida a los otros dos hijos de la mujer, Bruno Iván y Christian, y a su pareja, Leodegario Moya Garza.

Ambos lugares fueron resguardados para recoger indicios y realizar los peritajes. El fiscal general de Nuevo León, Javier Flores Saldívar, indicó que los primeros estudios y la reconstrucción de las escenas respaldan la hipótesis de un homicidio seguido de suicidio.
La principal línea de investigación apunta a que la influencer habría disparado contra su pareja y sus dos hijos mayores en la vivienda. Después, habría salido en el vehículo con Gustavo Alan, a quien también habría matado antes de quitarse la vida. Los resultados de las pruebas balísticas reforzaron esa hipótesis, aunque las investigaciones continúan.
Las autoridades también indagan versiones sobre una reunión y una discusión que habrían ocurrido en la casa durante las horas previas a las muertes.
Adolescente habría presenciado un ataque
A la investigación se suma ahora información sobre un adolescente de 14 años, ajeno a la familia, que se encontraba en la vivienda durante los hechos y salió con vida.
Según una fuente cercana a las indagatorias, el joven vio a Tamez con un arma de fuego y presenció cuando disparó contra una de las víctimas. La mujer habría advertido su presencia, pero no lo atacó.
La información disponible no establece si el adolescente observó el ataque contra Moya Garza o contra alguno de los dos niños que estaban en la casa. Tampoco permite afirmar que haya presenciado la totalidad de los hechos.

El joven había participado el día anterior en un paseo en vehículos RZR con un grupo de personas. La reunión continuó en la vivienda de Tamez, donde decidió pasar la noche.
De acuerdo con la información de la investigación, Moya Garza habría sido atacado en el dormitorio principal, mientras que Bruno Iván y Christian fueron encontrados en la sala.
Tras los hechos, el adolescente intentó retirarse en un vehículo todoterreno ligero, pero el vehículo no encendió. Por ello, pidió ayuda para remolcarlo. Durante esas maniobras llegaron agentes policiales.
Su testimonio podría ayudar a reconstruir lo ocurrido dentro de la vivienda y a esclarecer la secuencia de los ataques.
