La imitadora costarricense Katherinne González, integrante del elenco del programa radiofónico Pelando el ojo, alzó la voz para denunciar el acoso digital del que es víctima producto de la división política en Costa Rica.
A través de un video difundido en sus redes sociales, la comediante expuso los comentarios agresivos que recibe y condenó de forma enérgica que usuarios utilicen el luto por el fallecimiento de su padre para atacarla.
González explicó que ha observado cómo se ha vuelto casi imposible disentir o realizar su labor humorística sin enfrentar hostilidad en las plataformas digitales, debido a que muchos usuarios confunden las posturas de los personajes con las convicciones personales de quien los interpreta.
“Mi trabajo consiste en estudiar a ciertas personas: sus gestos, sus voces, sus dichos, sus expresiones, sus ideologías y su forma de pensar para poder interpretarlos. En este gobierno en específico he tenido que interpretar personas del oficialismo, como Pilar Cisneros o Anna Katharina Müller; pero también he tenido que interpretar personajes de oposición. Obviamente, he tenido que ponerme en los zapatos de personas que piensan diferente a mí, pero eso son: son personajes”, manifestó.
La comunicadora enfatizó que ha sido víctima de agresiones desmedidas hacia su vida íntima, señalando un mensaje en el que una usuaria aludió a su fallecido padre para desmerecer su desempeño profesional.
“Yo he compartido muchísimo lo que fue mi proceso con mi papá desde la vulnerabilidad, del amor y del dolor tan terrible de este duelo. Nunca ha sido mi intención compartirlo para que otras personas tengan material para ofenderme cuando algo que hago no les gusta. Mi papá no es un argumento político, mi duelo tampoco es un chiste y la memoria de mi papá nunca va a ser el arma para que otra persona me ataque”, aseguró la locutora.
En su intervención, González lamentó el deterioro de la convivencia social e hizo un llamado a reflexionar.
“¿En qué momento llegó Costa Rica a esto? ¿En qué momento empezamos a tratarnos como enemigos solo porque no tenemos las mismas ideologías políticas o porque interpretamos personajes que no están en la misma línea de lo que yo creo? Podemos cuestionar al gobierno, podemos cuestionar a los diputados, oponernos a leyes, manifestarnos... ¡Sí podemos! Pero esa libre expresión tampoco nos debería hacer olvidarnos del respeto, de los valores, de la empatía y, sobre todo, de la humanidad”, cuestionó la artista.
La humorista afirmó que mantendrá intacta su vocación artística en los medios de comunicación.
“A título personal, yo quiero seguir haciendo esto. Me encanta ser imitadora, pero no voy a permitir que una polarización tan grande en el país me limite mi forma de expresarme, de trabajar y de hacer lo que me gusta. Recuerden que detrás de un artista también hay familia, hay una persona con sentimientos y con heridas que quizás no han sanado. Me quedo con eso: ¿en qué momento la Costa Rica ‘pura vida’ dejó de serlo?”, concluyó la locutora.
