La producción de la ópera japonesa, realizada por el Ministerio de Cultura a través de la Compañía Nacional de Danza y la colaboración de la Embajada de Japón en Costa Rica, se presentará este 21 y 22 de octubre, a las 7 p. m.
El elenco principal estará encabezado por la propia Amari en el papel de la monja y el barítono Yuya Harada como el pescador, acompañados al piano por Kayoko Yamaoka. Asimismo, la puesta en escena sumará la participación de estudiantes del Conservatorio de Castella en la narración y representación de los niños del pueblo.
“Es un gran honor para la Embajada del Japón poder presentar por primera vez en Costa Rica una obra de ópera original japonesa. En esta presentación participarán conjuntamente cantantes japoneses y alumnas del Conservatorio de Castella, lo que constituirá una valiosa oportunidad de intercambio cultural entre ambos países”, destacó Hironobu Ishibashi, embajador de Japón.
Sobre el impacto de este montaje en el país, Tatiana Chaves, directora de la Compañía Nacional de Danza, destacó la oportunidad de diversificar la oferta lírica tradicional.
“Este proyecto nos permite trascender las fronteras del repertorio lírico tradicional y acercar al público costarricense a otras formas de expresión operística, donde la música, el idioma, la espiritualidad y las tradiciones japonesas se encuentran en un mismo escenario”, afirmó.
Asimismo, la jerarca subrayó el valor histórico de la puesta en escena al ser liderada por una creadora.
“Esta producción adquiere además un significado especial al tratarse de una ópera compuesta por una mujer, un hecho que invita a reflexionar sobre el papel de las creadoras en la historia de la música y, particularmente, en una tradición artística como la ópera japonesa”, añadió Chaves.
Esta puesta en escena se enmarca dentro de la continuidad de las relaciones de amistad entre Japón y Costa Rica, naciones que en 2025 conmemoraron el noventa aniversario del establecimiento de sus lazos diplomáticos.