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La industria porno a la baja

Consumir pornografía gratuita puede ser tan sencillo como tocar la pantalla del celular un par de veces. Ante la sobreoferta de opciones libres de pago, ¿cuál es el estado actual y el futuro del negocio del cine para adultos?

Foto: Luis Navarro
Foto: Luis Navarro
Foto: Luis Navarro

Savannah Stern pasó siete horas en una fiesta, básicamente desnuda, como parte del entretenimiento del evento. Su misión era ser poco más que un maniquí de carne y hueso. Por siete horas recibió $300, una cifra que muchos podríamos considerar más que aceptable.

Para Stern, sin embargo, resultaban migas. Para ese momento, contaba en su currículum con más de 350 películas. Su trabajo le había permitido acceder a un estilo de vida envidiable y limitado a muy pocas personas. Al año ganaba un salario que rondaba los $150.000; en su cochera se estacionaba un Mercedes-Benz del año.

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