
Gloria Trevi es arrolladora incluso a la distancia. Basta con charlar con ella unos minutos para que las emociones se desborden: en tan solo instantes, pasa de hablar rápido, reírse y ser juguetona, a que las lágrimas llenen sus ojos y su voz se quiebre. Así pasa cuando recuerda, e incluso canta, canciones como El recuento de los daños.
En breve entrevista con La Nación, la mexicana no desaprovechó un instante y emprendió un intenso viaje emocional. Entre lapsos de diversión y emotividad, Trevi también se mostró pletórica por regresar a cantarle al público de Costa Rica, ese que le ha entregado su corazón y al que ella ha respondido con mucho cariño.
Gloria es una avalancha de energías y eso, justamente, es lo que demuestra sobre el escenario cada vez que sube a entregarse con el alma, algo que sucederá dos veces este fin de semana en Costa Rica. Los conciertos serán el sábado 3 y domingo 4 de octubre en Parque Viva.
Este reencuentro la tiene muy emocionada, no solo por el tiempo que ha pasado desde la última vez que les cantó a los ticos, sino porque vuelve cargada de pasión, canciones históricas, muchos cambios de vestuario y hasta con la compañía de un costarricense que, aseguró, “la lleva al cielo”.
Gloria y Trevi
Al inicio de la conversación, la mexicana dijo en tono de broma que ella “es un meme”. Puso sus manos en su rostro e hizo una expresión entre divertida y extraña para demostrar su emoción por volver a nuestro país.
Pero, apabullante como es su personalidad, de repente, cuando habló sobre su historia y sus canciones, pronto las lágrimas aparecieron y nos regaló uno de los momentos más emocionantes de la entrevista.
Por unos segundos, atrás quedó la mujer que hizo bromas sobre los nervios que la atacan antes de salir a tarima y salió esa persona que, al mirar atrás, se sinceró sobre una canción que cambió de significado cuando la vida también le cambió a ella.
Después, volvió a reír. Es como si Gloria y Trevi coexistieran en una dualidad dentro de un mismo cuerpo. La artista no puede permanecer demasiado tiempo en un solo estado de ánimo; pasa del recuerdo al presente en cuestión de segundos y viaja entre una historia dolorosa y una ocurrencia graciosa con mucha facilidad.

Quizás ahí está una de las claves de su conexión con el público: en esa capacidad de convertir sus propias heridas en canciones, sus canciones en recuerdos y las memorias en una celebración. Se trata de una fiesta que vivirá intensamente en Costa Rica, país que, dijo, significa algo muy importante en su historia.
“Yo amo Costa Rica. Siento que el día que yo me muera y cuando pasen por mi mente todos los recuerdos de mi vida, va a pasar Costa Rica”, dijo en un momento reflexivo y emotivo.
El tiempo se ha hecho largo para quienes esperaban verla de nuevo en un escenario tico y, para ella, el sentimiento fue el mismo. En su regreso a Costa Rica se atravesó una pandemia, giras, compromisos y la grabación de música nueva, pero la distancia física no significó una ruptura.
“Nunca nos hemos realmente separado u olvidado. Por medio de la música o las redes sociales, de una u otra manera hemos logrado mantener un contacto”, afirmó. Una muestra de ese vínculo se dio cuando la primera fecha de su regreso se agotó y hubo que abrir una segunda.
Ante esta respuesta de su público, ella no lo pensó mucho para aceptar cantar dos veces. “Yo no me canso, la verdad es que yo no me canso de cantar, no me canso de darles amor”, aseveró.
Los dos espectáculos tendrán para la artista un significado especial. En el primero de ellos, aseveró, tendrá la electricidad del reencuentro; el segundo, la nostalgia de la despedida.
Cambios, crecimiento y emociones
Gloria prometió para Costa Rica un repaso por sus grandes éxitos, pero también habrá oportunidad para disfrutar de lo más nuevo.
Muchas de sus canciones han marcado no solo su historia, sino la de miles y miles de personas alrededor del mundo que se han refugiado en ellas, que se han identificado en su música y letras; pero, para ella, algunas de las más importantes han cambiado su propia vida.

La intérprete reconoció que algunas ya no significan para ella lo mismo que cuando las grabó. El tiempo hizo su trabajo: cambió sus circunstancias y sus relaciones y, con ellas, también la manera de cantar.
Entonces aparece El recuento de los daños. La obra que alguna vez cantó desde el dolor, ahora la obliga a hacer otro inventario: el de todo lo que ha entregado para mantenerse.
“Antes la cantaba pensando en todo lo que me había ‘hecho sufrir el amor’, que ni siquiera eso era amor, porque si te hace sufrir, no lo es”, dijo. En ese momento, su voz cambió. La emoción apareció en su rostro y el personaje arrollador de unos minutos antes dejó espacio a una mujer que todavía reconoce sus heridas.
“Para mí ya la canto desde todo lo que yo di y entregué, y desde el amor del público que me ha dado muchísimo”, agregó.
Además, para Trevi, la canción es un repaso sobre quienes no estuvieron para ella cuando más lo necesitó: “Así como unos me quieren y están conmigo, hay algunos que me dieron la espalda; entonces ahí aparece: ‘Me sales debiendo tantísimo amor’”, expresó.
Otra canción que para ella cambió de significado es Con los ojos cerrados. Ahora la canta pensando en su esposo.
Trevi recordó que cuando comenzaron su relación, ella atravesaba una de las etapas más difíciles de su vida mientras estaba privada de libertad. En ese momento, algunos cuestionaron su relación porque “él no era rico”; después, cuando ella fue libre y volvió a trabajar, otros señalaban que estaban juntos por conveniencia.
“Yo decía: ‘Oigan, denme algún crédito’. Digo, porque primero, antes de ser artista, soy mujer”, explicó.
En esta canción, dijo, encontró una manera de defender ese amor y cantó: “‘Todos quieren que me aleje de él, que es de lo peor y no me quiere bien’. Pero sí, él sí me quiere bien”, dijo.
Si El recuento de los daños y Con los ojos cerrados son ejemplos perfectos de cómo la vida puede transformarse, Pompas de jabón, la nueva canción de Trevi, muestra que incluso una canción sobre felicidad puede nacer de un momento triste.
“Justo estaba triste cuando hice esa canción. Decidí grabarla y sacarla porque dije: ‘Güey, ¿por qué estoy tristeando por chismes, cuando debo darle gracias a Dios por cada mañana que amanezco?’”.
La idea terminó convirtiéndose en una especie de himno para recordar que el pasado ya pasó y el futuro todavía no existe.
“Muchas veces estamos preocupados, estamos sufriendo por un pasado o estamos preocupados sufriendo por un futuro. El pasado pisado y el futuro no sabemos qué. Hoy es lo que tenemos”, dijo Trevi.
Michael Rubí, el tico que la lleva al cielo
En la entrevista sobre su regreso a Costa Rica, no podía quedar por fuera un nombre que conecta a Trevi directamente con nuestro país: Michael Rubí, el bailarín tico que forma parte de su equipo y que la acompañará este fin de semana en los dos conciertos en Parque Viva.

“Lo quiero muchísimo, la verdad me hace sentir segura, muy cuidada”, dijo sobre el artista tico, quien la ha acompañado durante su gira internacional.
Trevi sabe perfectamente que en sus conciertos en Costa Rica muchos ojos estarán posados sobre el nacional. “Creo que todo el mundo va a estar viendo a Michael y no a mí”, dijo entre risas.
“Está muy emocionado porque, imagínate, nació en Costa Rica y hubo mucha gente que creyó en él; se va a poner muy feliz cuando lo vea arriba del escenario”, agregó.
Sobre Michael, no desaprovechó la oportunidad para soltar una broma: “Desde que lo conocí, haz de cuenta que me lleva al cielo con una mano”. Estas palabras no son una metáfora. “Me lleva al cielo con una mano, literal. Con un brazo me agarra, me carga y me pone hasta arriba”, afirmó.
Entradas para Gloria Trevi
Aún quedan pocas entradas a la venta para ver a Gloria Trevi en concierto en Costa Rica.
Los boletos están disponibles en el sitio eticket.cr. Los precios y localidades son:
- Experiencia: ¢143.100.
- BAC: ¢86.500.
- Diamante: ¢74.500.
- Golden Circle especial: ¢83.500.
- Platino: ¢71.000.
- VIP: ¢59.000.
- Preferencial: ¢50.700.
- Terraza: ¢41.800.
