Nicole Kidman brilla en el Festival de Venecia tras 20 años con el estreno de 'Babygirl'. (ALBERTO PIZZOLI/AFP)
Nicole Kidman, la reconocida actriz australiana, reapareció este viernes en la alfombra roja del Festival de Cine de Venecia, tras una ausencia de 20 años.
Regresó con motivo del estreno de la película Babygirl, un thriller erótico dirigido por la neerlandesa Halina Reijn, en el cual Kidman comparte protagonismo con Antonio Banderas y Harris Dickinson.
La estrella de Moulin Rouge (2001) sorprendió a los presentes en el Palacio del Cine del Lido veneciano al lucir un elegante vestido encorsetado beige con flecos y escote de inspiración vegetal, complementado con una larga falda negra. El diseño, de la colección otoño 2024 de Schiaparelli Couture, destacaba por su corpiño estructurado con cordones y flecos de lentejuelas, además de una abertura en la parte posterior que revelaba sus tacones negros.
Kidman, quien no había participado en la Mostra desde su película Birth (2004), fue recibida con entusiasmo por sus seguidores, quienes la aclamaban a su paso. La actriz no dudó en acercarse a ellos para firmar autógrafos y posar para fotografías, al igual que Banderas, quien llegó acompañado de su novia Nicole Kimpel.
Nicole Kidman deslumbró en el Festival de Venecia con un vestido encorsetado de Schiaparelli Couture, complementado con flecos, cuentas y una abertura que revela sus elegantes tacones negros.
El elenco de Babygirl, incluido la actriz Sophie Wilde y la directora Halina Reijn, posó para la tradicional foto de familia antes de ingresar a la proyección oficial del filme, que compite por el León de Oro en esta 81ª edición del festival.
El retorno de Kidman a la alfombra roja de Venecia, a sus 56 años, fue un momento de alto glamour, comparable con su destacada aparición en la Gala del Met en mayo. En aquella ocasión, la actriz lució un vestido de noche inspirado en un diseño de Cristóbal Balenciaga de los años 50, reafirmando su estatus como un ícono de la moda.
En la Met Gala, Nicole Kidman lució una reinterpretación de un vestido de noche de Cristóbal Balenciaga, destacando por su bustier de satén y una larga cola con bordados de organza.