Las calles repletas, personas ondeando la bandera y el solemne momento de cantar el Himno Nacional de Nicaragua marcaron la gran celebración tras la coronación de la nicaragüense Sheynnis Palacios, como la mujer más hermosa del mundo en el Miss Universo 2023.
El pueblo centroamericano no experimentaba una celebración de esta índole desde hace aproximadamente cinco años, pues el régimen de Daniel Ortega había prohibido las marchas y procesiones.
Esta vez, los nicaragüenses desafiaron la dictadura y entonaron el ¡Nicaragua!, en un gesto que trascendió más allá de un certamen de belleza.
Rápidamente, se difundieron en redes sociales videos de la festividad.
En el centro de Managua, las personas salieron con sus banderas, tanto en sus autos como en motocicletas, realizando caravanas y tocando las bocinas.
La escena se repitió en Diriamba, la ciudad natal de Sheynnis Palacios. Incluso, las campanas de la iglesia principal de dicha localidad resonaron en señal de celebración.
La alegría también cruzó fronteras, ya que, según reportes del diario La Prensa, grupos de nicaragüenses se congregaron en Miami e Indianápolis, en Estados Unidos, luciendo la camiseta de Nicaragua y entonando canciones típicas.
Después de muchos años nicaragüenses desafían a la dictadura entonando el himno Nacional de Nicaragua en las calles.
— SoyNicaragua (@SoynicaraguaZ) November 19, 2023
En Nicaragua está prohibido todo tipo de manifestación publica pero la euforia del triunfo de Sheynnis Palacios, la nueva Miss Universo, logró vencer el miedo. pic.twitter.com/Rrx9ESMyxR
Las felicitaciones no se hicieron esperar en todo el mundo, y la afamada novelista nicaragüense, Gioconda Belli, una de las personas a las cuales el régimen le quitó la nacionalidad expresó en redes sociales: “Me alegra tanto ver la alegría de los nicaragüenses y verlos sacar el azul y blanco clandestino a las calles. Gracias a @sheynnis que manejó su belleza con dignidad y sencillez y da a Nicaragua, por primera vez en mucho tiempo, una celebración de la belleza en medio de la fealdad”.
La expresidenta costarricense Laura Chinchilla compartió la emoción que le transmitieron sus contactos desde Nicaragua: “Un amigo nicaragüense me escribe ‘… anoche el régimen no pudo impedir que por primera vez en mucho tiempo la gente cantara en las calles el himno nacional, sacaran la perseguida bandera de #Nicaragua, y que tocaran las campanas de las iglesias…Un momento de felicidad entre tanta zozobra’, escribió en su Twitter.
Chinchilla lamentó también que, mientras se entregaba la corona, Nicaragua abandonara la Organización de Estados Americanos (OEA), “poniendo así una lápida a cualquier esperanza de un pronto retorno a la democracia”.
Aun en medio de la crisis política que enfrenta Nicaragua y la represión del régimen Orteguista, la felicidad y el patriotismo se encendieron por un día en el pueblo nicaragüense.

