La familia del sacerdote ecuatoriano Patricio Alfredo Sánchez Molinari pidió a las autoridades judiciales de Ecuador iniciar una investigación formal para esclarecer las circunstancias que provocaron su muerte, luego de que una pesada cruz de madera se desprendiera del altar y le cayera en la cabeza mientras celebraba una misa en Guayaquil.
El fatídico suceso ocurrió la noche del sábado 17 de octubre en la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en el centro-sur de la ciudad ecuatoriana.
El accidente, que cobró la vida del religioso de 52 años, quedó registrado en una transmisión en vivo que realizaba la parroquia por plataformas digitales.
La Arquidiócesis de Guayaquil lamentó la pérdida del sacerdote en el templo. (Cortesía/Cortesía)
Aunque la Policía Nacional determinó de manera preliminar que se trató de una muerte accidental por el impacto de un objeto contundente, los allegados del sacerdote consideran necesario determinar si hubo negligencia o falta de mantenimiento en los soportes de la estructura.
“Puede ser los designios de Dios, pero se debería hacer una investigación en Guayaquil porque qué coincidencia que en plena santa misa el crucifijo se le cae en la cabeza”, manifestó su familiar, Patricio León, durante el funeral del cura.
Especialistas en derecho penal señalaron a medios locales que la Fiscalía de Ecuador debería realizar peritajes técnicos en el templo para evaluar si la cruz contaba con los ganchos de sujeción adecuados o si existió un incumplimiento en el deber de cuidado.
Un detalle que conmocionó a los feligreses fue que, minutos antes del fatal impacto, el padre Sánchez ofreció una homilía en la que reflexionó precisamente sobre la brevedad de la vida y la inevitabilidad de la muerte. “Queridos hermanos, un día, todos los que estamos aquí también vamos a morir”, pronunció el sacerdote en sus últimas palabras antes de la tragedia.
Los restos de Sánchez Molinari fueron velados este martes 20 de octubre en las salas del cementerio Santa Ana, en la ciudad de Cuenca, donde se realizaron sus honores fúnebres.