Este 8 de noviembre falleció el artista visual Arnaldo Coen a los 86 años, representante de la generación de La Ruptura y uno de los nombres más relevantes del muralismo, escultura y pintura mexicana. La noticia fue confirmada por su esposa, la galerista Lourdes Sosa y se desconocen las causas del deceso.
“Su libertad creativa y vocación experimental ampliaron los vínculos entre la pintura, el espacio y la música, y dejaron una huella en diversas generaciones de artistas”, publicó el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través de sus redes sociales.
Coen fue becado por el Gobierno Francés, y fue nombrado Miembro de número de la Academia de Artes y miembro Titular del Seminario de Cultura Mexicana, el cual se sumó al pésame.
“Arnaldo Coen deja una obra que seguirá abriendo preguntas, provocando encuentros y revelando nuevas formas de mirar el mundo. Descanse en paz”, declaró la institución a través de un comunicado de prensa.
Por su parte, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) destacó “los coloridos universos” que caracterizaron su obra, una donde “convergía lo simbólico, lo erótico y lo espiritual”.
“No solamente muere uno de los más importantes artistas plásticos mexicanos del siglo XX, pieza clave de la generación de la Ruptura; se va también una vida dedicada a la experimentación, a la búsqueda de rutas visuales y sonoras hacia lo sublime”, publicó la UNAM.
“Me llevo el recuerdo de un artista siempre afable, generoso con los jóvenes y haciendose presente como parte de la comunidad del arte contemporáneo local”, escribió en redes sociales el curador Cuauhtémoc Medina, quien también señaló que Coen fue “uno de los últimos sobrevivientes de la oleada de artistas que en el medio siglo mexicano optó por la experimentación visual frente a los dogmas identitarios postrevolucionarios”.
Rafael Cabrera, periodista cultural, lamentó la partida del artista y reconoció que sin el testimonio de Coen, su libro “Redada en una fiesta hippie”, donde cuenta cómo una fiesta en las Lomas de Chapultepec, realizada el 13 de febrero de 1971, terminaría en una redada y represión. “Gracias por la entrevista y por siempre haber respondido mis mensajes y llamadas”, publicó Cabrera en X.
Prueba de la importancia de su obra es que importantes críticos de arte y escritores como Octavio Paz, Raquel Tibol, Carlos Monsiváis, Juan García Ponce, Salvador Elizondo, Teresa del Conde, entre otros, escribieron sobre su impacto en la escena cultural mexicana.



