Cultura

Patricia Belli: habitar la fragilidad de nuestros cuerpos

Dos décadas. Las obras de la artista nicaragüen-se transitan entre lo visceral y lo amenazante, una intensidad que desequilibra y remueve

 Sugerente: Una de las obras  es Pies (1986).
Sugerente: Una de las obras es Pies (1986). TEOR/éTica para La Nación
Sugerente: Una de las obras es Pies (1986). (TEOR/éTica para La Nación)

Telas con costuras que parecen suturas, inertes objetos cerámicos que intentan cobrar vida, muebles que se metamorfosean con lo humano, cuerpos amorfos y videos minimalistas; todos ellos, inquietantes expresiones de la extrema vulnerabilidad de nuestros cuerpos.

La trayectoria artística de la nicaragüense Patricia Belli ha sido tan persistente como sus actitudes. Durante los últimos 20 años, esas obsesiones han marcado una obra que es absolutamente reconocible en el contexto de un arte contemporáneo centroamericano y que ha explorado desde experimentaciones formales –ensamblajes, objetos, instalaciones, videos– hasta intensas búsquedas sobre el cuerpo femenino, desde perspectivas a la vez intimistas y sociales.

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