Cultura

'La sal de la Tierra', magnífico documental de Win Wenders

Dos maestros. El director Win Wenders documentó la aventura humana y profesional del fotógrafo brasileño Sebastián Salgado

Escena  del documental   La sal de la Tierra,  que se exhibe en el cine Magaly hasta el próximo miércoles 1.°
Escena del documental La sal de la Tierra, que se exhibe en el cine Magaly hasta el próximo miércoles 1.°

Gabriel González-Vega gabrielgv@ice.co.cr

H ace 15 años, en uno de los espléndidos festivales de cine latinoamericano en La Habana, disfrutamos de un memorable concierto con “los abuelos”: Ibrahim Ferrer, Compay Segundo y Eliades Ochoa, cuya música legendaria había consagrado Wim Wenders en Buena Vista Social Club, película filmada luego de la visita a la isla del ceremonioso guitarrista Ry Cooder. Impresionante documental, estupenda música (del disco original) y admirable rescate por encima de coyunturas políticas.

Tres lustros antes, yo había estudiado en el magnífico Instituto Goethe de San José –lamentablemente cerrado– a este realizador oriundo de Dusseldorf y que acogió Ford Coppola en los Estados Unidos; un creador original y riguroso, intelectual complejo y sagaz, cuyas ideas se nutren del sosegado maestro japonés de la primera gran generación, Yasujiro Ozu (reconocido por él con Tokio-Ga ), y se emparentan con las de los briosos jóvenes rebeldes del Nuevo Cine Alemán que, a partir del Manifiesto de Oberhaussen, de 1962, nos dio a los geniales y atormentados Rainer Fassbinder y Werner Herzog –mis favoritos junto al refinado Volker Schlöndorff–, resplandores de nuestras diarias inquietudes fílmicas con Cine Diálogo .

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌