Cultura

La obra de Miyazaki nunca cesa

El artista japonés Hayao Miyasaki, creador de mundos, guardó sus lápices.

Se eleva el viento (2013) fue la despedida de Hayao Miyazaki, cineasta quien hizo que sus trazos se conviertieran en leyendas.
Se eleva el viento (2013) fue la despedida de Hayao Miyazaki, cineasta quien hizo que sus trazos se conviertieran en leyendas.
"The Spirit of the Seasons", obra inspirada en los sueños de Studio Ghibli. (Anna-Maria Jung y Rebekie Bennington)

En un modesto edificio del suburbio de Mikata, en el Japón, un grupo de artesanos dibujaba sinfonías de colores. Quien llevaba el ritmo de aquel diminuto grupo tenía los ojos enmarcados en lentes muy gruesos, y sus manos, perfumadas con tabaco, guiaban sueños.

Aquel director nació en medio del acero y el fuego del Japón de 1941. Katsuji, su padre, fabricaba piezas de aviones de combate para el general Tojo y el imperio durante la Segunda Guerra Mundial. Las obras de Katsuji, el padre, terminaron en el fondo del océano Pacífico; la obra de Hayao, el hijo, se elevó de la ceniza, llena de vida, en aviones de papel y no tuvo escalas.

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