Con igual confianza y colmillo, la actriz Alejandra Portillo se desenvuelve bajo las luces de una sala teatral o ante las cámaras de la televisión; una clara muestra de ello es su nueva participación en el programa El Chinamo, de canal 7, donde interpreta al personaje Britney Yesenia, apodada la Titi.
Esta singular mujer, con nombre de cantante de pop, nació en el 2009, cuando la televisora de La Sabana le pidió participar en otra de sus producciones. Ante la solicitud, recordó Portillo, se puso a pensar qué podía crear.
Luego de un buen rato de reflexión, decidió algo importante: no quería construir un personaje medio pachuco; en cambio, optó por una mujer sencilla, de los barrios del sur, que a pesar de su belleza, prefería imitar la forma de vestir que veía en actrices de películas y hablar mezclando el inglés con el español, desconociendo el valor de su idioma materno.
Lo curioso para ella es que todas las características de su personaje se las robó a cientos de mujeres que se encuentran por San José, cuando camina por sus recovecos.
“Quiero que sea un personaje urbano, un reflejo de la gente que quiere ser lo que no es. Ella quiere ser chica fresa sin serlo”, añadió la actriz.
Que Britney Yesenia guste, tanto a la producción de El Chinamo, como al público, es algo que la hace feliz; sin embargo, aclara que no es una comediante, como otros que participan en el programa. En cambio, resalta que ella es actriz y que por igual interpreta un clásico de las tablas, como un personaje maquetado, como la Titi.
“Hay una diferencia entre un comediante y un actor. Un actor puede hacer drama, clásicos o comedias, pero un humorista solo busca entretener”, aseguró la actriz.
Críticas. La actriz sabe que las críticas pueden surgir de este trabajo que hace en la TV, en especial de colegas de las tablas que, no obstante, no le quitan el sueño. Además, ella, al igual que su personaje, necesita trabajar para llevar el pan a la mesa de su hogar.
El trabajo que realiza con Britney Yesenia hace que Portillo esté en un camino que, anteriormente, transitaron algunas colegas como María Torres, Eugenia Fuscaldo o Marcia Saborío, y eso le gusta.
“Mi trabajo (en El Chinamo) va en esa línea (de la que hicieron otras colegas), pero tampoco quiero dejar el teatro. Tengo en la cabeza varias obras y personajes de los que uno se enamora”, mencionó.
Lo mejor, y muy importante para esta artista, es que su trabajo lo valoran los ticos, y se lo demuestran cuando la paran en la calle para saludarla. Igualmente agradecida está con canal 7, donde siente que valoran su actuación.